“El cambio climático ya no puede ser ignorado”

El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), reunido en Yokohama, Japón, presentó un informe titulado “Cambio Climático 2014. Impacto, adaptación y vulnerabilidad” en el que se afirma que los efectos del cambio climático ya se están produciendo en todos los continentes y en los océanos. El reporte considera que el mundo está poco preparado para los riesgos que supone el cambio climático, aunque entre sus conclusiones, destaca que aún es posible luchar contra esos riesgos si se mantienen controlados los niveles de calentamiento de la atmósfera.

Informe Cambio Climático IPCC WG2 Yokohama 2014

“¿Por qué el mundo debe prestarle atención a este reporte? Porque los impactos del cambio climático ya se sienten en todos los continentes y océanos. Queremos enfatizar que en vista de esos impactos y aquellos proyectados a futuro, nadie en este planeta escapará a las consecuencias del cambio climático”, expresó Rajendra Pachauri, presidente del IPCC, en la conferencia de presentación pública del informe, que se transmitió por internet.

Un panorama sombrío

Pachauri esbozó un sombrío panorama, en especial para las poblaciones más pobres del mundo, que “sin efectivas medidas de adaptación al cambio climático, se verán seriamente afectadas por el aumento de enfermedades, la muerte y eventos extremos, con serias consecuencias para la seguridad personal y la seguridad alimentaria”.

“Además, aumentará la el desplazamiento de pueblos de un lugar a otro, lo que aumentará el conflicto en el mundo y amenazará la integridad territorial de los Estados”, subrayó.

Por su parte, el secretario general de la Organización Meteorológica Mundial, Michel Jarraud, destacó que el trabajo presentado puede considerarse “el mayor informe de toda la historia de la ciencia”. Jarraud fue categórico en su discurso: “Tenemos suficiente infromación ahora; el cambio climático ya no puede ser ignorado; no hay excusa para ignorarlo”, afirmó.

Jarraud llamó a que todo el sistema de las Naciones Unidas trabaje en conjunto para diseñar un marco de trabajo en acciones de adaptación al cambio climático.

«La cumbre más importante del mundo»

Consultado por Claves21, el analista internacional Andrés Repetto, no dudó en considerar la reunión del IPCC en Yokohama, Japón, como “la cumbre más importante del mundo, con los máximos expertos en cambio climático que van a decir qué es lo que va a pasar en el futuro del planeta como consecuencia del cambio climático”.

Repetto destacó que el informe presentado es el insumo para la COP21, que tendrá lugar en París en 2015, “donde se va a intentar llegar a un acuerdo vinculante, que obligue a los países a respetar los parámetros para evitar que la temperatura suba 2 grados de acá a 2100”.

Para el analista, la reunión de los científicos del IPCC “es más importante que cualquier cumbre entre Obama y Putín, porque esto va más allá”.

Consecuencias del cambio climático en el mundo

Entre los «efectos probados» del cambio climático, el informe menciona aumento de la frecuencia y la intensidad de las sequías, crecimiento del nivel del mar, cambios en la intensidad de las lluvias, inundaciones, cambios en la provisión de alimentos, merma del rendimiento de los cultivos, degradación de los hábitats y extinción de especies animales, entre muchos otros.

Cambio climático en Argentina

El capítulo 27 del informe presenta un pormenorizado análisis de los impactos del cambio climático en América Central y Sudamérica, detallando cómo cada país está siendo afectado o se verá afectado por las modificaciones en el clima.

Para Argentina, el reporte advierte de los aumentos en las inundaciones en Buenos Aires y el centro del país, aumento de las sequías y reducción del rendimiento de los cultivos por falta de agua, entre muchos otros que pueden leerse en esta nota que resume los principales impactos asociados al cambio climático en Argentina.

Un llamado a la adaptación al cambio climático

Christopher Field, copresidente del Grupo de Trabajo II del IPCC, responsable del informe, expresó que “si comprendemos que controlar los riesgos del cambio climático es una tarea acuciante, se nos abre una amplia gama de posibilidades para integrar la adaptación en el desarrollo económico y social y en las iniciativas para limitar el calentamiento en el futuro.

“Es indudable que nos enfrentamos a una tarea difícil, pero comprender esas dificultades y hacerles frente de manera creativa puede hacer que la adaptación al cambio climático se convierta en una vía importante para construir un mundo más dinámico a corto plazo y en un futuro más lejano”, concluyó.

 

La fotografía que ilustra este artículo sobre el nuevo informe del IPCC sobre las consecuencias del cambio climático en el mundo es una captura de la transmisión online de la conferencia de presentación del reporte.

Efectos del cambio climático en Argentina

Organizaciones e instituciones de la sociedad civil advirtieron hoy sobre los impactos y consecuencias del cambio climático en Argentina. La Fundación Vida Silvestre, Greenpeace, FARN, Los Verdes, Avina, CAN-LA y el FOROBA llamaron la atención sobre las evidencias que arroja el Quinto Reporte de Evaluación del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) , y exigieron a las autoridades locales que actúen de inmediato.

Desertificación: efecto del cambio climático en Argentina

El nuevo reporte sobre impactos, adaptación y vulnerabilidad, que fue coordinado por más 309 científicos líderes de todo el mundo, incluyendo expertos del INTA, la Fundación Bariloche y universidades argentinas, advierte acerca de los aumentos en las inundaciones en la provincia de Buenos Aires y el írea Metropolitana, como así también en el centro de Argentina. También advierte sobre los efectos de las sequías, alertando que los rendimientos de los cultivos se podrían reducir debido a la limitación de agua en el oeste del país. Además, se estima un aumento en las enfermedades de las plantas, como las de ciclo tardío en la soja; una mayor frecuencia en brotes severos del virus «Mal de Río Cuarto» en el maíz; y un aumento de fusariosis en el trigo en el sur de la región pampeana.

Resumen de los principales impactos asociados al cambio climático en Argentina, publicados  en el capítulo 2 del V Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático:

  •  Se registra que la escorrentía —la altura en milímetros del agua de lluvia escurrida y extendida— ha aumentado en la cuenca del Río de La Plata y decrecido en la región central de los Andes, producto de los cambios en las precipitaciones.
  • El sudoeste del país ha experimentado un aumento en las precipitaciones
  • Los modelos predicen períodos de sequía más largos en el sur.
  • Se han hallado tendencias crecientes en el flujo de agua en la Laguna Mar Chiquita —un lago cerrado— así como en la provincia de Santa Fe, con consecuencias erosivas y ecológicas.
  • Los glaciares y los campos de hielo ubicados en los Andes extratropicales argentinos enfrentan retrocesos significativos. Al mismo tiempo, se esperan reducciones en las precipitaciones que contribuyen a la reducción de la escorrentía de los ríos.
  • El 4,3 % de la deforestación global ocurre en Argentina.
  • La deforestación en el bosque chaqueño se ha acelerado en la última década a partir de la expansión agrícola, convirtiéndose así en la principal fuente de emisiones de carbono del norte argentino.
  • En el noroeste argentino —Salta y Tucumán— desaparecieron 14.000 km2 de bosques secos como resultado de avances tecnológicos en la agricultura y los aumentos en las lluvias. La deforestación continuó durante los años ochenta y los noventa, llegando a cubrir de cultivos el 63 % de la región para 2005. En la región central de Argentina —en el norte de Córdoba—, la superficie de tierras cultivadas creció del 3 al 30 % entre 1969 y 1999 y la cobertura boscosa decreció del 52,5 al 8,2 por ciento. Estos cambios también han sido atribuidos la sinergia de factores climáticos, socioeconómicos y tecnológicos. Las pérdidas en los bosques atlánticos están estimadas en un 29 % del área original en 1960, y en un 28 % del área de yungas, principalmente por las migraciones en la cría de ganado de las regiones pampeana y del espinal.
  • En la región pampeana argentina, los actuales cambios en el uso de la tierra rompen los ciclos de agua y los biogeoquímicos.
  • En la región central del país, la extensión en las inundaciones estuvo asociada a las dinámicas del nivel de agua subterránea, influenciada por las precipitaciones y el cambio en el uso de la tierra.
  • También en la región central argentina, el simulado del rendimiento del trigo —sin considerar los avances tecnológicos— ha estado decreciendo a tasas cada vez más altas desde 1930 en respuesta a el aumento de las temperaturas mínimas durante los meses de octubre y noviembre.
  • La productividad de los cultivos podría incrementarse o mantenerse prácticamente estable hasta 2030 o 2050, de acuerdo al escenario de emisiones, desarrollado por el IPCC
  • El rendimiento de los cultivos podría reducirse por la escasez de agua en el oeste
  • Para fin de siglo podrían incrementarse las enfermedades de las plantas como las de los ciclos tardíos en la soja, una mayor frecuencia en los brotes severos del virus «Mal de Río Cuarto» en el maíz y un aumento de fusariosis en el trigo en el sur de la región pampeana.
  • Los ajustes en los períodos de siembra y las tasas de fertilización podrían reducir los impactos o incrementar la cosecha de los granos de maís y el trigo.
  • Los incrementos en las precipitaciones promovieron la expansión de la frontera agropecuaria hacia el oeste y el norte del área agrícola tradicional, lo que resultó en un daño ambiental que podría agravarse en el futuro
  • Argentina es el tercer país con mayor crecimiento en la producción de cultivos biotecnológicos del mundo luego de los Estados Unidos y Brasil
  • Entre 1980 y el año 2000 se han observado aumentos en las inundaciones en la provincia de Buenos Aires así como en el área metropolitana
  • En Argentina, el aumento de las precipitaciones observado durante los últimos 30 años ha contribuido a un desplazamiento hacia el oeste de la frontera anual de cultivos

«Es necesario el desarrollo de políticas más activas en materia de adaptación al cambio climático ya que hemos llegado a una situación en la que no tenemos más tiempo para perder», señalaron los voceros de las organizaciones. «Hoy se está corriendo tras un daño que ya fue provocado y los resultados los estamos padeciendo aceleradamente. Necesitamos políticas que protejan a las poblaciones y sus recursos de los impactos que generan estos eventos climáticos, además de aquellas medidas necesarias para mitigar el cambio climático».

Las organizaciones destacaron, además, que a pesar de la existencia de una Ley de Protección de Bosques Nativos, la deforestación en el bosque chaqueño por la expansión de la frontera agropecuaria continúa de manera acelerada, lo que se ha convertido, según los expertos del IPCC, en la fuente más importante de emisiones de carbono para el norte del país. De acuerdo a este reporte, el 4,3 % de la deforestación global ocurre en Argentina.

El IPCC da cuenta también que los glaciares y los campos de hielo en los Andes extratropicales de la Argentina se enfrentan a retrocesos significativos, afectando el abastecimiento de ríos y la consiguiente disponibilidad de agua dulce en zonas áridas altamente dependientes de estos cursos de agua.

Frente a la evidencia científica, las organizaciones reclaman al gobierno nacional y a los gobiernos provinciales, el inmediato cumplimiento de las leyes ambientales vigentes —Ley Bosques y Ley de Glaciares entre otras—, pero también el diseño y la implementación de políticas de adaptación para los eventos que ya son irreversibles, como el aumento de las precipitaciones.

«Este informe del IPCC ha sido avalado por los gobiernos a nivel internacional, incluido el argentino; y en su desarrollo han contribuido más de 100 científicos de nuestro país. Ahora la política no puede quedarse de brazos cruzados ante estas evidencias» concluyeron.

 

Contactos para más información:

+ FARN: Federico J. Sangalli, fsangalli@farn.org.ar

+ Fundación Vida Silvestre Argentina: Inés Lanz, ines.lanz@vidasilvestre.org.ar

+ Greenpeace: Mauro Fernández, mfernand@greenpeace.org

+ Los Verdes: Carolina Diotti, prensa@losverdes.org.ar

+Posgrado en Derecho y Economía del Cambio Climático de FLACSO Argentina: Soledad Aguilar, saguilar@flacso.org.ar

+ Climate Action Network Latinoamérica (CAN-LA): Enrique Maurtua Konstantinidis, enriquemk@yahoo.com

 

La foto que ilustra este artículo sobre las consecuencias del cambio climático en Argentina es de Antonio Martínez y se utiliza bajo la licencia Creative Commons que la rige: CC BY-NC-ND 2.0

La Hora del Planeta: Argentina apagó la luz

Más de 30 ciudades de Argentina se sumaron a La Hora del Planeta 21014, una iniciativa mundial de concientización sobre  nuestros hábitos ambientales. Coordinada en nuestro país por la Fundación Vida Silvestre Argentina, esta campaña de la Organización Mundial de Conservación (WWF), invitó a apagar las luces el sábado 29 de marzo entre las 20:30 y 21:30 para demostrar que «gobiernos, empresas e individuos, trabajando juntos, pueden hacer una diferencia en relación al cambio climático».

La Hora del Planeta Argentina 2014 Buenos Aires Planetario

La Hora del Planeta en Buenos Aires (Crédito Marcelo Tucuna – gentileza de la Fundación Vida Silvestre Argentina).

Con un multitudinario recital de Elena Roger en el Planetario de la ciudad de Buenos Aires, la Fundación Vida Silvestre Argentina realizó por sexto año consecutivo en nuestro país, La Hora del Planeta. El recital se realizó con luces LED que consumen un 10% de la energía que, usualmente, se utiliza en un evento de estas características.

Esta acción de concientización sobre nuestro comportamiento ambiental se realiza hace 7 años y cuenta con la adhesión de municipios, empresas e individuos de las principales ciudades del mundo.

A través de La Hora del Planeta, Vida Silvestre busca impulsar un cambio en la sociedad para trabajar junto a gobiernos, empresas e individuos en la búsqueda de una solución a los problemas ambientales.

La Hora del Planeta en Argentina: por la «Ley del Calefón»

Este año, la campaña invitó a apagar la luz en La Hora del Planeta para impulsar una medida que reemplace los sistemas de encendido de calefones, por sistemas eléctricos y eficientes para evitar el consumo pasivo de gas y ayudar a mitigar el cambio climático.

Según la Fundación Vida Silvestre Argentina, «sólo los pilotos de los artefactos a gas consumen, en su modo pasivo, 0.5m3 por día. Se estima que en la Argentina hay cerca de 6 millones de calefones con un consumo total constante y pasivo de unos 3 millones de m3 al día. La importación de este gas por barco cuesta cerca de 1.5 millones de U$S/día o sea unos 500 millones de U$S/año».

En un comunicado, la fundación explica que «dada la posibilidad de usar dispositivos electrónicos (muy comunes en otras regiones) que cumplen esta función, este volumen de gas podría ahorrarse en su totalidad. La cantidad de gas ahorrado por esta medida equivale a: 1) la energía que genera la central de Embalse Río Tercero; 2) el gas que se consume en 800.000 hogares argentinos en un año; 3) el 20% del gas que importamos de Bolivia».

Además de ahorrar energía y dinero, esta medida ayudaría a mitigar el cambio climático reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero: si tenemos en cuenta que por cada m3 de GN se emiten 1,9 kg de CO2, una disminución de 3 millones de m3/día, equivale a una reducción de, aproximadamente, 5.5 Gg/día de emisiones de CO2.

En este sentido, en esta nueva edición de La Hora del Planeta, Vida Silvestre pidió por el tratamiento urgente en el Congreso Nacional del proyecto de ley «Reducción de consumos pasivos en artefactos de gas» que propone reemplazar los sistemas de encendido de calefones, por sistemas eléctricos y eficientes.

Este año en la Argentina apagaron las luces de sus edificios más emblemáticos 32 municipios: la ciudad de Buenos Aires; Adolfo Alsina, Balcarce, General Alvarado, Ituzaingó, Junín, La Plata, Magdalena, Olavarría y Vicente López (Buenos Aires); San Fernando del Valle de Catamarca (Catamarca); Puerto Madryn (Chubut); Deán Funes (Córdoba); Gualeguaychú (Entre Ríos); La Quiaca (Jujuy); Godoy Cruz y Malargí¼e (Mendoza); San Antonio (Misiones); Las Lajas (Neuquén); Salta; San Francisco del Monte de Oro (San Luis); Angélica, Arequito, Armstrong, Esperanza, Rafaela, Rosario, Santa Fe y Venado Tuerto (Santa Fe); Ushuaia (Tierra del Fuego); San Miguel de Tucumán y Simoca (Tucumán), y la provincia de San Luis.

Más información sobre La Hora del Planeta en www.vidasilvestre.org.ar/lhp

El cambio climático en los ojos de un astronauta

«Mirar el planeta desde el espacio es como navegar por un atlas. Este punto de observación privilegiado nos permite entender el clima de la Tierra y el papel fundamental que desempeñan los agricultores en la lucha contra la degradación del medio ambiente. Cada día veo desiertos que crecen, bosques que desaparecen y glaciares que retroceden. Sólo a través del trabajo concertado y diario de los agricultores podemos preservar nuestro planeta para las generaciones futuras».

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Ese fue el mensaje del astronauta italiano Umberto Guidoni con motivo de la apertura de la Asamblea General de la Organización Mundial de Agricultores, que se realiza en Buenos Aires, del 25 al 29 de marzo.

«Muchos soñábamos con ser astronautas cuando éramos niños -añadió Guidoni -. Para mí, el sueño se hizo realidad. Llevó tiempo, esfuerzo y gran fuerza de voluntad. Eso es exactamente lo que los productores agrarios están poniendo en la lucha contra el cambio climático», concluyó.

Entidades agropecuarias de 80 países se congregaron en La Rural para debatir sobre cambio climático, innovación, seguridad alimentaria, el rol de la mujer y los jóvenes en el mundo agrícola, entre otros temas.

El video con el mensaje del astronauta Umberto Guidoni sobre el cambio climático y la agricultura:

Villalonga: «No soy del PRO pero decidí participar»

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Si bien asegura no estar de acuerdo con todas las ideas del PRO, el paso de Juan Carlos Villalonga de líder del partido Los Verdes a Presidente de la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad de Buenos Aires (Apra) no vino sin controversia. Sus críticas a Mauricio Macri y al manejo de la Ley de Basura Cero lo habían transformado en uno de los ambientalistas más negativos sobre la gestión. En una entrevista exclusiva con Claves 21, Villalonga explica las razones que lo llevaron a aceptar el cargo, asegura tener libertad absoluta en su trabajo y pide cambios a la Ley de Basura Cero.

-¿Cómo te definirías? ¿Sos un político ocupado en temas ambientales o un ambientalista ocupado en la política de estado relacionada con esa temática?
–No soy ambientalista o ecologísta, como mucha gente que se ve afectada por un emprendimiento o porque simpatiza emocionalmente con determinada causa. Lo mío es diferente ya que llegué a lo ambiental a través de la lectura de ciertos políticos y activistas del incipiente movimiento verde que comenzaba a globalizarse. Era una convicción política que cuestionaba la sociedad de consumo. Me convertí en un activista verde y participé del Partido Instransigente.

-¿Qué cambió con la llegada de la democracia?
-Decidí ponerme a trabajar en el ámbito de las organizaciones no gubernamentales porque vi que era el momento para que las ONG hicieran visible una cantidad de problemas con otra mirada. Pero siempre vi esa labor como pasajera, una transición hasta que esa mirada pasara a ser parte de políticas públicas. Siempre me consideré un político ya que un ecologísta es siempre político, El ambientalista procura ser neutral y no hacer una crítica profunda a la sociedad, mientras que un ecologista en cambio va más alla.

-¿Qué diferencias encontrás entre estar trabajando desde dentro de la gestión de gobierno y actuar desde el ámbito de las ONGs?
-Pasé a estar dentro de la gestión pública y eso era lo que me interesaba. Sigo siendo el mismo de siempre pero ahora tengo muchas más responsabilidades y tengo que aprender a poner prioridades. Al estar del otro lado, siempre demandé gran cantidad de cosas pero ahora me di cuenta en este rol que no se puede hacer todo junto. Además, en una ONG es bastante más sencillo el proceso de toma de decisiones, mientras que acá es muy largo con muchas personas e intereses involucrados.

-¿Tu paso por la gestión del PRO es entonces parte de un proceso de formación personal o el camino que elegiste para llegar a las metas ambientales que te proponías estando afuera?
-Es inesperado porque esta propuesta definitivamente surgió de un lugar que no esperaba. Pero para mi es lógica en algún punto. La gestión del Gobierno de la Ciudad tiene dos tiempos muy diferentes. Critiqué mucho la primera gestión de Macri pero la segunda, por algunos cambios funcionales, entendió el desafío que tiene por delante y con mucha inteligencia no sólo aceptó el desafío sino que dobló la apuesta. Eso desubicó a mucha gente.

-Resulta dificil entender tu decisión después de todas tus críticas a las políticas ambientales en la ciudad. ¿Fue tan grande el cambio en la segunda gestión de Macri?
-Cuando Piccardo era Ministro de Ambiente y Espacio Público se hicieron desastres y por eso critiqué duramente las políticas desde Greenpeace e incluso organizamos muchas acciones en su contra. Eso cambió con la llegada de Santilli, ahí comienza a haber otro tipo de diálogo. Se decidió tomar en serio la Ley de Basura Cero y plantear objetivos ambiciosos como el compromiso con Greenpeace de reducción de residuos de las 6000 toneladas actuales a 4000 para fines de este año y a 2000 para el año 2015. Acepté este desafío como un paso para hacer que algunas cosas sucedan o acompañar otras que están ocurriendo y son correctas. Aunque no soy del PRO, dedicó participar para profundizar y mejorar la gestión ambiental.

-Si bien marcas una mejora con Santilli, tus críticas al PRO se extendieron hasta después del comienzo de su gestión en 2009. ¿Tardaste en darte cuenta de lo que afirmás hoy?
-En Greenpeace apoyé proyectos del PRO, del FPV, del radicalismo y de la izquierda sencillamente porque eran buenos proyectos. Haciendo política pienso mantener la misma mirada de apertura, aunque sea algo difícil de entender para queines tienen una mirada ideologizada. Se adonde quiero llegar y este es un paso en ese sentido. No coincido 100% con el PRO actualmente ni tampoco lo hacía cuando estaba en Greenpeace. Pero si lo veo como un gobierno que metaboliza muy bien las diferencias.

-Alguno podría pensar que de parte de la gestión tambien puede ser un gesto pragmático convocarte y usar tu imagen ¿Te molesta eso?
-En política todo se usa. Obviamente que podría aportar cierto brillo a la gestión pero si eso está puesto en función de proyectos que yo avalo no tengo ningún problema en firmar o prestar mi imagen. Y si alguna cosa no me gusta tengo ámbitos para discutirlo.

-¿Encontraste alguna limitación o algún tipo de obstáculos para tu labor?
-Estoy realmente sorprendido en ese sentido ya que nadie me pidió rendir cuentas ni que me ponga alguna camiseta o asumir algo más que lo que yo soy. Eso para mi es muy importante.

-Sin embargo, pasó poco tiempo de que asumiste. ¿Podría cambiar esa libertad en el futuro?
-Es poco tiempo pero no son pocas las situaciones en las me podrían haber marcado algún lineamiento y no lo hicieron. A la reunión del C40 en Johanesburgo fui sin una agenda marcada, me reuní con quien quise, di entrevistas y dije lo que quise. Acabo de presentar el plan para el Riachuelo y hasta el momento no cuestionaron nada. Pero a veces preferiría que me señalen algunos límites (risas). Eso no quiere decir que puedo hacer cualquier cosa ya que se tienen que consensuar ciertas cosas. Sin embargo, no se cuales porque todavía no tuve que consensuar nada de lo que propuse y tuve total libertad de acción y decisión. Lo veo como una señal de sumo respeto y reconocimiento a mi trayectoria.

-¿Qué expectativas tenés sobre la gestión ambiental del Gobierno?
-El plan de trabajo de la AprA se centra en el control en la Cuenca Matanza-Riachuelo, es el eje central de la gestión.
Tenemos un borrador del plan de aquí al 2020 y es impresionante lo que se está proponiendo en movilidad pública, energía, biciletas y espacio público. Se van a ensanchar cuarenta plazas por sobre las calles circundantes dejando sólo senderos peatonales y se van a generar además al menos seis grandes parques.

-¿Se han hecho avances reales sobre la basura? Existe alguna controversia acerca de las cifras actuales de 6000 toneladas diarias de basura y no se están dando a conocer las cifras de residuos áridos desde hace tiempo. Además, la reducción en los envíos de basura del 2011-2012 coincide con una baja en el consumo en supermercados y una merma en la actividad inmobiliaria y de la construcción, factores que redujeron significativamente la generación de residuos
-Esa estadística es del CEAMSE, no del Gobierno de la Ciudad, y es la misma que usan los Verdes y Greenpeace. Sé que quedan muchas cosas por corregir y no sólo a nivel de gestión del Gobierno. Sin salirse de la ley, vamos a ver como la mejoramos con la reglamentación porque tal como está es una chantada. No podemos exigirle a los prestadores una serie de parámetros de servicio y a los grandes generadores no demandarles nada. Si no corregimos la ley, estamos destrozando uno de los principios fundamentales de la ley. No consultó a ninguna organización y tengo mucha bronca por eso. Todos se creen unos iluminados pero deberían estudiar.

-Recientemente se reglamentó la Ley de Mitigación del Cambio Climático y está pendiente la tarea de convocar al Consejo Asesor Externo ¿Qué avances se han hecho en ese sentido?
-Vamos a emitir una reglamentación por mes sobre todo lo que está atrasado. En cuanto al Consejo Asesor, lo conforma la misma gente que hoy conforma el Consejo Asesor de la AprA, a los que se va a sumar Miguel Pellerano y quedará abierta la lista para que se sumen aquellos interesados que cumplan los requisitos que establece la Ley. De todas maneras, creo que la ley es muy genérica y aspiracional. Algunas cosas ya se vienen haciendo y seguramente se van a mejorar a través del Consejo Asesor pero hay otras que va a ser muy difícil que la Ciudad pueda hacer.

-¿Cuál fue el resultado de la audiencia pública convocada por el emprendimiento Los Arcos en Palermo?
-Demasiados adjetivos calificativos y poca información. Se pierden oportunidades ya que hay muchas cosas para decir sobre el tema pero con nítidez y precisión y no con amenazas y adjetivos calificativos. La empresa ha cometido un ilícito fenomenal y no entiendo cómo pasó. Yo todavía no estaba acá pero claramente la empresa avanzó con una obra sin seguir los procedimientos que establece la Ley.

¿Es parte de la herencia no deseada?
-Sin dudas, ahora tengo que arreglar las cosas desprolijas y poner a la AprA en el lugar que le corresponde. No puedo resolver el conflicto que tiene IRSA con Fecoba (Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires) ya que excede mis atribuciones. ¿Qué tengo que hacer yo? Atenerme a la ley vigente y exigirle a la empresa que la cumpla. Me molesta que en lugar de confiar en que yo haga eso me pongan promotoras en la puerta de la Agencia repartiendo volantes en los que me piden que rechace el estudio de impacto ambiental porque es falso cuando no lo es.

-A lo largo de la gestión del PRO, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público estuvo siempre encabezado por profesionales de ramas no relacionadas a lo ambiental como un contador y un economista. Cómo evaluas esto?
-Hay una razonabilidad detrás de eso. Para los temas ambientales está la APrA y creo que los que hemos estado sentados aquí estamos relacionados a la temática. En Espacio Público es distinto ya que hay que abordar diversos temas como la basura, que es el contrato más grande en términos presupuestarios que lleva adelante cualquier municipio, y el alumbrado. Cada compra no sólo es una decisión económica sino que implica una negociación con los proveedores que no es sencilla.

Judis, sobre la Ley de Bosques: “Estamos en deuda”

«Creemos íntimamente que estamos en deuda con nuestros bosques; creemos que debemos crear condiciones políticas y de consenso para que realmente podamos cumplir con nuestros objetivos y poder lograr los aportes presupuestarios para la conservación de bosques. Esos aportes presupuestarios tienen que tener la magnitud necesaria para que tengan la real eficacia, porque si no estamos solamente tratando de justificar nuestro accionar».

Omar Judis Secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Ley de Bosques.

Así comenzó su intervención el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Omar Judis, en un acto sobre la Ley de Bosques que organizó el organismo a su cargo con motivo del Día Internacional de los Bosques.

Acompañado de la subsecretaria de Planificación y  Política Ambiental, Silvia Révora y de la directora de Bosques, Inés Gómez, el funcionario enumeró, además, otras materias pendientes en lo referido a política ambiental:  «Argentina tiene grandes deudas, entre esas grandes deudas está el bosque, la polución urbana, conseguir marcos regulatorios que estén acordes a las nuevas tecnologías que hay en la situación minera y la situación petrolera y una visión conservacionista desde el punto de vista pesquero».

«Sabemos que la falta de consenso y la necesidad de decisiones políticas desde el punto de vista del desarrollo y la economía condicionan la sustentabilidad. Es nuestra función crear la conciencia sobre todo esto», agregó Judis.

«No estábamos preparados para la Ley de Bosques»

La directora de Bosques, Inés Gómez, por su parte, tuvo una intervención que se destacó por su franqueza, admitiendo dificultades, errores y falencias en el cumplimiento de lo que marca la Ley de Bosques. “La ley apareció en un momento en el que ni las autoridades provinciales ni nosotros estábamos preparados para poder enfrentar este tema», consideró Gómez. «Hubo muchas dificultades para hacer los ordenamientos territoriales y no se cumplió con muchas cosas que la ley pide», reconoció.

Según Gómez, las dificultades se debieron, fundamentalmente, a que la Ley de Bosques establece objetivos complejos para bosques también complejos, sumado al carácter federal del país, con una gran disparidad de legislaciones provinciales. «Un mix que hace difícil la implementación de la ley», sintetizó.

El aspecto que más destacó la directora de Bosques fue el referido al fondo de compensación para jurisdicciones y propietarios de áreas con bosques nativos por los servicios que estos bosques prestan. Gómez detalló que ya se asignaron cerca de 800 millones de pesos para unos 2500 planes (de conservación, manejo o cambio de uso del suelo).

Más allá de las dificultades señaladas, Inés Gómez defendió lo realizado y argumentó que «la aplicación de la ley de Bosques es algo progresivo y se va a ir logrando a medida que se va ejecutando, porque vamos aprendiendo lecciones y se van superando esos errores”.

Pueblos originarios

Por su parte, la subsecretaria de Planificación y Política Ambiental, Silvia Révora, hizo hincapié en que se está «tratando de crear nuevos instrumentos para que realmente se pueda cumplir con los objetivos de la Ley de Bosques y en la necesidad de «trabajar en el arraigo de los pueblos originarios y los puestos criollos que viven en el bosque». Para ello, adelantó que el Estado está negociando un préstamo del Banco Mundial.

«Pasar a la acción»

Omar Judis cerró el panel reconociendo que muchas decisiones en materia económica «condicionan la sustentabilidad» y que para revertir esa lógica hay que «crear conciencia».

 «Muchas veces las decisiones de la economía de mercado terminan superando las decisiones de los científicos y técnicos que opinan en función del futuro y de las próximas generaciones», afirmó. Y a modo de proclama y autocrítica, finalizó: «Tenemos que dejar los discursos y pasar a la acción».

Repsol: ¿Nuevas demandas ambientales?

El acuerdo firmado entre el gobierno nacional y Repsol pone fin a dos años de disputas luego de la expropiación de la empresa pero también frena cualquier tipo de reclamo del estado por el pasivo ambiental de la empresa española durante su gestión en el país. Sin embargo, no ocurre lo mismo con ciudadanos y organizaciones sociales y ambientales, quienes, presentando pruebas, todavía pueden iniciar reclamos legales. 4415256718_95ecf6b54d_o

Mientras que todavía existen dos causas abiertas en la Corte Suprema por el pasivo ambiental, expertos ambientales y legales aseguraron a Claves21 que YPF, Repsol, el gobierno nacional y los gobiernos provinciales podrían ser sujetos de demandas por el pasivo ambiental causado por la empresa española, el cual se estima en más de US$6.000 millones.

“Al firmar el acuerdo con Repsol, YPF le quitó al gobierno su derecho para reclamar una compensación por el pasivo ambiental. Fue un error y un mal precedente legal ya que el Estado actuó a través de una empresa. Sin embargo, toda persona afectada por el daño ambiental y que tenga pruebas puede presentar un reclamo en cualquier juzgado”, afirmó Andrés Nápoli, Director Ejecutivo de la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN).

Argentina acordó un pago de US$5.000 milones a Repsol a través de bonos como compensación por la expropiación del 51% de sus acciones en la ahora empresa estatal YPF. Pero además de arreglar el monto, YPF acordó renunciar a todo tipo de reclamo futuro contra Repsol por cualquier tipo de daño ambiental causado.

Tanto Argentina como Repsol renunciaron a “promover cualquier reclamo extrajudicial, administrativo, judicial y/o arbitral en el futuro en cualquier fuero o jurisdicción nacional, extranjera o internacional”, de acuerdo al acuerdo firmado entre las dos empresas. Sin embargo, el problema parece estar lejos de terminar.

“Siempre y cuando haya evidencia de daño ambiental, puede haber nuevos reclamos contra el gobierno nacional, gobiernos provinciales, YPF y Repsol. El daño ambiental no prescribe y es de carácter colectivo ya que afecta a un número indeterminado de personas” afirmó Nápoli.

Enrique Viale, Presidente de la Asociación de Abogados Ambientalistas, reveló que actualmente existen dos causas analizadas por la Corte Suprema acerca del daño ambiental causado por Repsol, una de las cuales fue iniciada por él contra Repsol, YPF, el gobierno nacional y gobiernos provinciales.

“Nuestra causa está actualmente en la Corte Suprema pero no hubo avances en el último tiempo. La Constitución Nacional establece en su artículo 41 al obligación de compensar por daño ambiental recuperando el área afectada o pagando una compensación monetaria si el área no se puede recuperar”, sostuvo Viale.

La segunda causa fue presentada por la Asociación de Superficiarios de la Patagonia (ASSUPA) contra YPF y otras empresas como Chevron por daño ambiental en Neuquén en la década de 1990. La investigación se basa en un informe de las Naciones Unidas que aseguró en 1997 que el 65% del territorio de Neuquén había sido afectado por perforaciones petroleras.

“El informe estima un pasivo ambiental de US$900 millones y por eso el gobernador de Neuquén de aquel entonces declaró la emergencia ambiental en la provincia. Fue la primera vez que una provincia en Argentina hacía algo por el estilo” afirmó Fernando Cabrera, miembro del Observatorio Petrolero Sur (OPSUR).

El informe Mosconi
La decisión del gobierno de renunciar a un futuro reclamo por el pasivo ambiental de Repsol contradice con declaraciones previas del Ministro de Economía Axel Kicillof, quien aseguró que la empresa española “va a tener que pagar por el daño ambiental” al hablar en una audiencia en el Senado luego de anunciar la expropiación.

En junio de 2012, el gobierno nacional presentó el Informe Mosconi, el cual hace un balance de la gestión de Repsol en Argentina de 1990 a 2012. En el informe, Argentina acusa a Repsol de falta de inversiones en el país, lo que llevó no sólo a una caída en la producción de gas y petróleo sino también a la no implementación de un plan de manejo ambiental.

“Los desechos no fueron manejados apropiadamente, numerosos pozos no fueron sellados y las piletas no fueron limpiadas, lo que llevó a que numerosos químicos se filtraran a través de las napas y contaminaran el agua a la que acceden los ciudadanos”, sostuvo Cabrera.

Sin embargo, ambientalistas aseguran que el informe no puede ser usado como prueba fundamental de la contaminación de Repsol y piden que el gobierno lo revea y verifique con trabajo de campo el supuesto pasivo ambiental.

“El informe fue una herramienta política usada por el gobierno para aumentar las críticas a Repsol en momentos de tensión con la empresa. Debería ser rescrito y el gobierno debería ir a verificar la contaminación en las áreas que supuestamente se vieron afectadas” afirmó Nápoli.

Luego de la publicación del Informe Mosconi, varias provincias como Santa Cruz, Chubut y Neuquén sacaron a la luz sus propios informes ambientales en los cuales dan cuenta del pasivo ambiental de Repsol en sus provincias. El Ministro de Energía de Neuquén Guillermo Coco aseguró que el pasivo ambiental era de US$1.500 millones, mientras que el gobierno de Santa Cruz afirmó que 1.700 de las 5.000 piletas de desechos tóxicos no fueron debidamente tratadas.

“Luego de la publicación del informe, varios gobernadores desempolvaron informes ambientales que antes habían sido escondidos donde se detalla el daño ambiental. Algunos calculan que el pasivo de Repsol alcanza los US$6.000 millones pero creo que es mucho más.”

Foto: Flickr Commons by srgpicker