Tres claves para una ciudad sustentable

El director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Erik Solheim, pasó por Buenos Aires y en una entrevista con Claves21, resumió cuáles son las políticas prioritarias que los gobiernos locales deben encarar de cara a un desarrollo sostenible.

Erik Solheim, director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente -PNUMA. Foto: Damián Profeta. Licencia: CC BY-SA 2.0.

Erik Solheim, director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente -PNUMA. Foto: Damián Profeta. Licencia: CC BY-SA 2.0.

“América Latina es la región más urbanizada del planeta. El 90 por ciento de los argentinos y el 80 por ciento de los brasileños vive en ciudades, por lo tanto, las políticas urbanas son un tema bien latinoamericano”, consideró Solheim.

[su_note note_color=»#99CC00″ text_color=»#000000″ radius=»20″]»Mucha gente pierde varias horas al día para llegar al trabajo en un tránsito automovilístico que contamina el aire y es lento».[/su_note]

El funcionario de la ONU sostuvo que hay tres factores clave que las políticas públicas urbanas deben priorizar:

“En primer lugar están los espacios verdes. Es esencial que haya parques y lugares de recreación, en especial para los niños.

En segundo lugar, es importante que sea posible ir al trabajo en bicicleta, caminando o en subte; que las personas no tengan que atravesar las grandes ciudades en auto. Mucha gente pierde varias horas al día para llegar al trabajo en un tránsito automovilístico que contamina el aire y es lento, en vez de ir en medios de transporte más eficientes.

En tercer lugar, necesitamos una mejor gestión del agua y los residuos, porque se nota que las ciudades están sobrecargadas de basura”.

Infografía: tres claves para una ciudad sustentable.

Tres claves para una ciudad sustentable.

La importancia de los espacios verdes

La Organización Mundial de la Salud recomienda un mínimo de 9 metros cuadrados de espacios verdes por habitante y que todas las personas vivan a 15 minutos de distancia a pie de un espacio verde.

Según el mismo organismo, las estimaciones recientes muestran que la poca actividad física, la falta de acceso a áreas recreativas y una «caminabilidad» de mala calidad son responsables del 3,3 por ciento de las muertes mundiales.

Día Mundial de las Ciudades

Día Mundial de las Ciudades 2016.

Día Mundial de las Ciudades 2016. Foto: Damián Profeta. Licencia CC BY-SA 2.0

En 2013, la Asamblea General de las Naciones Unidas resolvió «designar el 31 de octubre de cada año, a partir de 2014, Día Mundial de las Ciudades«.

Para 2016, la ONU eligió el tema Ciudades Inclusivas, Desarrollo Compartido para resaltar la importancia de la urbanización como fuente de desarrollo global y de inclusión social.

«La COP22 será la cumbre de la acción»

El director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), Erik Solheim, pasó por Argentina a pocos días de la entrada en vigor del Acuerdo de París y del comienzo de la COP22 sobre cambio climático en Marrakech. Entrevistado por Claves21, este alto funcionario de la ONU expresó que «así como en Francia fue la cumbre de la negociación, en Marruecos será la cumbre de la acción». En ese sentido, llamó a los países a «acelerar los esfuerzos» para reducir la emisión de gases de efecto invernadero.

Erik Solheim, director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Foto: Damián Profeta. Licencia: Creative Commons CC BY-SA 2.0.

Erik Solheim, director ejecutivo del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Foto: Damián Profeta. Licencia: Creative Commons CC BY-SA 2.0.

-¿Qué podemos esperar de la COP22 en Marrakech?

-La COP22 se va a convertir en la cumbre de la acción. Así como la COP21 de París fue la cumbre de la negociación, en Marrakech será la cumbre de la acción. El Acuerdo de París fue un gran éxito y ahora deberá ser implementado por todos los países. También hay que destacar el éxito de la reunión que tuvo lugar este mes en Kigali, Ruanda, en la que se acordó la paulatina erradicación de las emisiones de los gases que provienen de los sistemas de refrigeración, que son muy nocivos para el clima. Este acuerdo en Kigali es histórico, ya que significa reducir el calentamiento de la Tierra en medio grado centígrado. Así que en Marrakech lo primero que vamos a hacer es concentrarnos en la celebración de estos éxitos y en segundo lugar vamos a dedicarnos a definir cómo actuar en el sector agrícola, en los bosques, en el sector energético y otros sectores.

[su_note note_color=»#99CC00″ text_color=»#000000″ radius=»20″]»Los países que abracen esta agenda verde son los que más van a ganar».[/su_note]

-Pero la suma de todos los planes anunciados por los países no alcanzan para mantener el calentamiento por debajo de los 2 grados centígrados, ¿No se necesitan compromisos más ambiciosos?

– Todo esto se trata de una transformación del capitalismo. No se trata de prometer más, sino de transformar el sistema económico. No es que falte inversión en el mundo; hay inversiones por 20 mil billones de dólares, que es un número astronómico. Lo que hay que hacer es dirigir esos fondos hacia cuestiones más amigables con el ambiente, como la construcción de edificios modernos o energías renovables. Lo que ahora hay que hacer es actuar con rapidez y acelerar los esfuerzos de la comunidad internacional. Los países que abracen esta agenda verde son los que más van a ganar.

[su_box title=»De qué se trata el ‘Acuerdo de Kigali'» style=»soft» box_color=»#fdfaf0″ title_color=»#000000″ radius=»6″]El sábado 15 de octubre de 2016 cerca de 200 países acordaron la eliminación progresiva de los hidrofluorocarburos (HFC), que son gases utilizados en equipos de refrigeración como heladeras, frigoríficos y aires acondicionados. Estos gases se comenzaron a utilizar en reemplazo de los gases que dañaban el agujero de ozono; sin embargo, los HFC son muy dañinos para el clima, ya que tienen un fuerte impacto en el calentamiento de la atmósfera.»Una rebaja progresiva de los HFC podría potencialmente reducir el equivalente a unas 90 gigatoneladas de dióxido de carbono para 2050, es decir, alrededor de dos años de emisiones de gases de efecto invernadero», aseguró el gobierno estadounidense en un comunicado al respecto. [/su_box]

Los metales tóxicos del Riachuelo, bajo la lupa

Investigadores de la Universidad de Flores estudian la toxicidad de los metales en la cuenca Matanza-Riachuelo. Se trata de un trabajo sobre las plantas Seibo y Sen del Campo, en el que se mide el nivel de contaminación que reciben. Las primeras conclusiones. 

Los metales que se encontraron en el Riachuelo fueron cobre, cromo y plomo. Foto: Gabriel Basílico.

Los metales que se encontraron en el Riachuelo fueron cobre, cromo y plomo. Foto: Gabriel Basílico.

Problemática existente desde el siglo XVIII y símbolo de las promesas estatales incumplidas, la contaminación en la cuenca Matanza-Riachuelo tuvo su origen en la instalación de los primeros saladeros en la cuenca baja y su toxicidad fue incrementándose a través del vertido de aguas cloacales y efluentes sin tratar de frigoríficos, curtiembres y otras industrias instaladas en sus riberas. Estos efectos resultan nocivos para las casi 4 millones de personas que en la actualidad viven a la vera del río.

Encabezados por los doctores Laura de Cabo y Gabriel Basílico, ambos investigadores del Museo Argentino de Ciencias Naturales y de la Universidad de Flores (institución que coordina el proyecto), un grupo de especialistas viene realizando desde el año pasado estudios acerca de los metales vertidos en el Riachuelo y que resultan contaminantes para la flora y la fauna, tanto acuática como terrestre.

[su_note note_color=»#99CC00″ text_color=»#000000″ radius=»20″]“Nos preocupó la presencia de cromo en la ribera del Riachuelo”.[/su_note]

La primera etapa del trabajo tuvo lugar en un tramo de 100 metros próximos al puente Ezequiel Demonty, en el barrio de Nueva Pompeya. Allí, los principales contaminantes son los metales arrojados por las industrias.

Los elementos que se encontraron fueron cobre, cromo y plomo, cada uno con sus propias características y nivel de toxicidad. “Hay metales que son esenciales, como el cobre, pero lo ideal es que haya una cantidad pequeña. Y hay otros cuya sola presencia es dañina, como el cromo y el plomo. Por eso nos preocupó la presencia de cromo en la ribera del Riachuelo”, afirmó De Cabo.

“En el marco de la investigación sobre la tolerancia de las plantas que viven en las orillas de ríos muy contaminados, utilizamos sedimentos contaminados con metales provenientes de la ribera del Riachuelo. Con esa matriz hicimos un ensayo de varios meses de duración con Seibo y Sen del Campo, dos plantas nativas que pueden crecer en las orillas de los ríos de la región pampeana, para ver si toleran la presencia de metales”, explicó Basílico.

El estudio llevó 153 días, con una medición intermedia a los tres meses del tejido aéreo y la raíz de las dos especies escogidas. El trabajo comenzó con la toma de muestras de suelo, su homogeneización y caracterización, para saber qué metales tienen. De Cabo y Basílico plantaron semillas germinadas de ambas especies en macetas conteniendo los suelos colectados del Riachuelo. Y después se controló dos veces por semana el contenido de humedad, ya que el agua es lo que posibilita que la planta absorba los metales.

De Cabo y Basílico plantaron semillas germinadas de Seibo y Sen del Campo en macetas conteniendo los suelos colectados del Riachuelo.

De Cabo y Basílico plantaron semillas germinadas de Seibo y Sen del Campo en macetas conteniendo los suelos colectados del Riachuelo.

“Hicimos un trabajo previo de germinación, para que las plantas utilizadas tuvieran todas las mismas condiciones –detalló la investigadora–. Seguimos a la planta desde la semilla. La hicimos germinar en condiciones controladas en un invernáculo. En el río, el agua sube, hay viento, hormigas, y acá no, pero como primer avance es complicado hacer un ensayo en el lugar, precisamente por todas estas cuestiones”.

 Resultados y posibles soluciones

Pese a que aún resta la divulgación formal por los canales científicos, el proyecto ya arroja algunas conclusiones. En principio, puede afirmarse que tanto el Seibo como el Sen del Campo toleran niveles altos de metales y que los mismos no se trasladan de la raíz a la parte aérea de la planta. Esto último es relevante porque evitaría que afecte también a la fauna que se alimenta de las hojas de esas plantas.

[su_note note_color=»#99CC00″ text_color=»#000000″ radius=»20″]“El fondo del Riachuelo tiene contaminantes que van a quedar ahí y es un riesgo moverlos”.[/su_note]

Según De Cabo, “el agua del Riachuelo, aunque vaya lenta, circula. Si hoy se dejaran de tirar residuos cloacales e industriales, el agua comenzaría a sanearse. Hay que dejar que el Riachuelo funcione como un río, y no como un canal. Una de las ideas que se manejó era utilizarlo como un canal, entubarlo, pero por suerte esa idea se dejó de lado. Pero el fondo del río tiene contaminantes que van a quedar ahí y que también es un riesgo moverlos. El proceso de remoción es un riesgo, ya que el Riachuelo desemboca en el Río de La Plata y afectaría al agua potable”.

La solución, entonces, no será fácil ni de un día para otro. De todas formas, los investigadores no pierden el optimismo, tal como concluyó Basílico: “Los sólidos, con los mismos procesos de crecidas y demás, se irían lavando. Con el tiempo se van a quedar ahí detenidos y al menos los primeros metros de agua van a quedar en condiciones saludables para el ambiente”.

ACUMAR, una autoridad puesta en duda

Un proyecto anterior del grupo de investigadores contó con el apoyo de la Agencia de Protección Ambiental del Gobierno de la Ciudad (APRA), organismo que tiene representación ante la Autoridad de la Cuenca Matanza Riachuelo (ACUMAR). La investigación formó parte de las propuestas que la Ciudad le envía a ACUMAR para toda la cuenca. Pero la entidad no está exenta de cuestionamientos por parte de organizaciones no gubernamentales, que reclaman unificación de criterios.

“Hay mucho interés en el Riachuelo y siempre hubo superposición de proyectos”, señaló De Cabo, y mencionó como ejemplo la frustrada iniciativa de construir pequeñas cascadas que sirven para oxigenar el agua. “Aplicarlo en el Riachuelo no tenía mucho sentido, porque es un río que tiene casi cero de oxígeno y para que haya vida debería tener al menos 5 miligramos por litro, por lo tanto pretender llegar a niveles de oxigeno compatibles con la vida de seres aeróbicos utilizando este sistema sería como querer curar a un enfermo de cáncer con una aspirina. Una cascada de este tipo puede oxigenar una porción de agua próxima, pero cinco metros más abajo ya se perdió. Entonces, la idea se dejó de lado”.

Ambos investigadores coinciden en que el principal problema es la presencia de efluentes, como las aguas residuales de industrias (muchas de ellas ilegales) y domésticas por sistemas cloacales. Como señaló De Cabo, “la red cloacal actual está perimida y contamina muchísimo las aguas del Riachuelo. Además están los pluviales, que son conductos para desagotar el agua de lluvia, pero en realidad también se vuelcan residuos de industrias y de talleres. Hay muchos talleres que están escondidos y que no son fiscalizados”.

Para la especialista, también es fundamental una mayor concientización social: “Es cierto que en su cuenca baja el río atraviesa zonas complejas, donde no ingresan los camiones recolectores de basura, pero la realidad es que se sigue tirando basura directamente al río. Entonces, hay un tema de presión a la industria, pero también de concientización social”.