Prosumidores: la energía se puede generar en casa

En Argentina se está discutiendo la ley de “generación distribuida”, que pretende dar un giro en torno a la producción y consumo de energía: los usuarios residenciales podrán autoabastecerse y vender el excedente.

2

La siguiente nota resultó ganadora del Curso de Cambio Climático para Periodistas de Claves21

La lucha contra el cambio climático ya no es sólo una cuestión que se decide en ámbitos internacionales, donde las discusiones parecen lejanas. Hoy en día hay iniciativas de muchas personas e instituciones que actúan a nivel local para evitar la degradación del medioambiente. En Argentina se comenzó a migrar la matriz energética, que implica la adopción de energías renovables y el abandono progresivo de los combustibles fósiles. Es un desarrollo incipiente que implica no sólo a grandes empresas sino que también puede involucrar a los propios usuarios.

En el Congreso nacional hay varios proyectos de ley para que los consumidores residenciales tengan un papel protagónico en este campo de las energías renovables, que empieza a desarrollarse. Se trata de iniciativas legislativas que buscan promover lo que se denomina “generación distribuida”, es decir producir energía en el domicilio para uso doméstico y la posibilidad de vender el excedente, transferirlo a la red. De esta manera se contempla un cambio en el comportamiento de los usuarios, que pueden convertirse en pequeños productores, autoabasteciendo su necesidad e incorporando al sistema aquello que produzcan de más.

“La ventaja que tienen las energías renovables en general, y solar en particular, es que son virtuosas para ser generadas cerca del consumo, de forma descentralizada”, explica Marcelo ílvarez, presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER), quien trabaja hace 32 años en el desarrollo de la energía solar. “Por eso no sólo están asociadas a un cambio de paradigma tecnológico sino también a un cambio de modelo de producción y de consumo”.

[su_quote cite=»Marcelo ílvarez»]»Generar energía cerca del consumo implica también generar conciencia en el usuario, quien racionaliza su propia demanda»[/su_quote]

De esta manera hace referencia a lo que se denomina prosumidor: el usuario es el productor de su propia energía y puede comercializar el excedente. “Generar energía cerca del consumo implica también generar conciencia en el usuario, quien racionaliza su propia demanda”, agrega, destacando otra dimensión importante del proceso que es el uso racional y eficiente de la energía.

Actualmente hay algunas experiencias particulares en distintas provincias del país. En Buenos Aires, específicamente, hay instalaciones en la Legislatura, en la Defensoría del Pueblo y en la Comisión Nacional de Energía Atómica, entre otros edificios públicos. Sin embargo aún no se generalizó, precisamente, por la falta de una reglamentación que lo autorice.

“Las transformaciones en los sistemas energéticos no suceden espontáneamente: son decisiones políticas y el Estado debe elegir qué quiere estimular”, define ílvarez.

El diputado nacional por la Ciudad de Buenos Aires, Juan Carlos Villalonga, es uno de los que está promoviendo este mecanismo, casi inexistente. Su proyecto de ley pretende, por una parte, promover la adquisición de equipos de energías limpias (por ejemplo paneles fotovoltaicos solares) por parte de los usuarios, y por otra, amortizar el costo durante los primeros años. El ex director de Greenpeace considera que la posibilidad de la generación domiciliaria es “otra pata, más allá de todo el trabajo que se está haciendo a gran escala”, en referencia a la licitación nacional.

Los cambios luego del Acuerdo de París

Nuestro país es uno de los 180 que se comprometieron a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero, mediante la suscripción del Acuerdo de París. La propuesta de mitigación incluye acciones en distintas áreas, una de las cuales es el fomento de las energías renovables. Se trata de la planificación de un mercado prácticamente nuevo, ya que menos del 2% de la energía que se produce en nuestro país proviene de fuentes solares y eólicas.

Con el objetivo de elevar esa marca y alcanzar un 20% hacia el año 2025, se llamó a una primera licitación pública para desarrollar proyectos de energía solar, eólica, hidroeléctrica, biomasa y biogás. Teniendo en cuenta que se buscó cubrir 1000 Mw de potencia en esta primera etapa, la respuesta fue auspiciosa dado que se recibieron proyectos por más de 6000 Mw. En este momento están en estudio cada una de las propuestas y en octubre se conocerán finalmente los desarrollos ganadores.

[su_quote cite=»Marcelo ílvarez»]»Estamos a la vera de una eventual transformación, pero muchas veces estuvimos en la puerta de transformaciones que fallaron»[/su_quote]

ílvarez reconoce el giro que Argentina ha dado para comenzar a migrar la matriz energética luego del Acuerdo de París. Sin embargo es cauto porque conoce experiencias anteriores que finalmente fracasaron: “En este contexto estamos a la vera de una eventual transformación, pero muchas veces estuvimos en la puerta de transformaciones que fallaron. Es importante evitar errores del pasado para no caer en escenarios repetitivos”, advierte. Si bien parece ser el momento de las renovables, la historia no comenzó ahora: desde hace algunos años se sancionaron leyes que finalmente no generaron resultados concretos.

Pero entiende que en este momento se generalizó el consenso sobre la necesidad de promover las energías renovables, más allá de los beneficios ambientales: “Directamente es más barato que los recursos fósiles”, sentencia. ¿Cuál es la clave para promover inversiones? “Generar la certeza jurídica para sostener las normas durante el período de validez del contrato”. En un mercado donde la inversión es muy fuerte al inicio, “si hay que amortizar rápidamente porque no se sabe lo que sucederá luego de que cambie el gobierno, los inversionistas quieren recuperar el capital rápido y los precios se encarecen”, analiza.

En un contexto en el que la energía renovable es una gran apuesta pero aún es un mercado que recién comienza a conformarse, el espacio para proyectos pequeños e individuales es una deuda, según el directivo de CADER: “La principal objeción a la licitación que se desarrolló es que no deja espacio para las pymes. El gobierno necesita ingresar potencia rápidamente y la industria local no está en condiciones de proveer ni siquiera una parte significativa.»

Del lado del consumo: uso racional y eficiente

Como mencionó ílvarez, la figura del prosumidor ayuda a generar conciencia en el uso que se le da a la energía producida. Esta búsqueda de racionalidad y eficiencia en el consumo es otro de los puntos que Argentina incluyó en su compromiso de reducción de emisiones. En eso se especializa Carlos Tanides, profesor de Ingeniería de la UBA y responsable del área de eficiencia energética de la fundación Vida Silvestre, quien pone el énfasis del lado de la demanda: “Tenemos que focalizar en el uso final, para qué consumimos energía”, advierte.

“Lo que ha sucedido en las últimas décadas en Argentina fue que las políticas apuntaron a que crezca la oferta pero no estudiaron para qué la usamos”, explica. Parece que se ha dado un giro también en ese aspecto, según su opinión, ya que ahora “hay una sensibilidad con el tema”, en relación a la discusión sobre las tarifas de los servicios públicos.

“Antes directamente no podías hablar de ahorro y eficiencia porque se asociaba a la debilidad, con no tener espalda suficiente para proveer energía. Luego se fue cambiando, aunque aún ese concepto no entra”, dice Tanides. “Estamos hablando de un impacto económico y ambiental. Aunque sea por racionalidad económica, debemos hacerlo”, dice en relación a las medidas que se pueden adoptar en este sentido. “La eficiencia energética es la principal fuente de energía, todo lo que se está ahorrando en el mundo representa más de lo que se está produciendo”, concluye.

Foto Flickr CC BY-NC-ND 2.0 de Green PMs

República Dominicana se adapta al cambio climático

Barrios ubicados en la ribera del río Ozama en Santo Domingo, República Dominicana presentan un mayor índice de vulnerabilidad al cambio climático.

2

La siguiente nota es una de las ganadoras del Curso de Cambio Climático para Periodistas de Claves21

La Ciénaga de Guachapita es uno de los tantos sectores del Distrito Nacional que presentan vulnerabilidades relevantes frente al cambio climático. Está localizado en la zona norte de la Capital, en una de las márgenes del río Ozama, por lo que ese afluente y algunas cañadas representan una amenaza constante para una parte de sus habitantes. Se trata de un área densamente poblada.

El dirigente comunitario Edwin Castillo, de la Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo de La Ciénaga (CODECI), advierte que el riesgo en que viven es tal que en algunas áreas del barrio el río está más alto que el piso de las casas. “Desde que cae un aguacero el río sube y se inundan las casas, por lo que hay que trasladar las familias al refugio. Tenemos un equipo de seguimiento de emergencia, que desde que hay informe de mal tiempo vamos donde esas personas y las alertamos para llevarlas al refugio”.

[su_quote cite=»Edwin Castillo»]“Desde que cae un aguacero el río sube y se inundan las casas, por lo que hay que trasladar las familias al refugio»[/su_quote]

Otras viviendas están construidas en farallones, por lo que algunas personas han muerto víctimas de derrumbes. Un hecho que agrava la situación es la mala calidad de los materiales con los que muchas de las casas han sido construidas.

En situación de alta vulnerabilidad estima que en el barrio existen unas dos mil viviendas, cuyas familias requieren ser trasladadas a lugares seguros. En algunos casos una vivienda es compartida por más de un núcleo familiar, por lo que el número de familias en riesgo resulta superior a la cantidad de viviendas.

Otro factor de riesgo en La Ciénaga es la cañada El Arrozal que atraviesa el barrio en una longitud de un kilómetro. El dirigente comunitario Héctor Bienvenido D´ Oleo, también de CODECI, indica que la cañada no solo es un gran foco de contaminación, sino que causa inseguridad. “Esa cañada si la arreglan evitará deslizamientos de tierra y muertes. Cada vez que hay una vaguada se provocan muertes”.

En decenas de barrios construidos en las márgenes del Ozama sucede un drama similar. El índice de Riesgo Climático Global – Germanwatch coloca a República Dominicana como uno de los países más vulnerables al cambio climático.

Infraestructuras resilientes

La Ciénaga de Guachupita es, precisamente, uno de los barrios en que se implementa el Programa de Infraestructuras Resilientes ante el Cambio Climático (CRIS), que tiene como propósito el fomento de servicios de infraestructuras confiables y sostenibles, aún en escenarios de modificaciones climáticas. Santo Domingo es una de las cinco ciudades seleccionadas a nivel mundial para su implementación.

En el marco de esa iniciativa, el Instituto Dominicano de Desarrollo Integral (IDDI) tuvo a su cargo un diagnóstico de infraestructuras de agua y saneamiento en barrios de la zona norte del Distrito Nacional, orientado a la definición de políticas territoriales de reducción de la vulnerabilidad frente al cambio climático e incremento de la resiliencia. El área objeto de estudio abarcó una superficie de 12.6 km2 y una población que asciende a las 349 mil personas usuarias.

El estudio confirma que los barrios ubicados en la ribera del río Ozama presentan un mayor índice de vulnerabilidad, debido a la criticidad de numerosos indicadores, especialmente de tipo social, y concluye que las infraestructuras de agua, especialmente las de almacenamiento, en sentido general muestran un nivel de vulnerabilidad alto, estando particularmente expuestas a recibir daños por acumulación de agua en zonas propensas a encharcarse.

David Luther, director del IDDI, considera ese proyecto muy importante porque se implementa en el sector con mayor densidad poblacional del país, y donde la anarquía física, la falta de servicios y la topografía lo hacen sumamente vulnerable.

Con la iniciativa procuran crear un modelo que pueda ser replicado en otros centros urbanos de gran densidad, “un modelo que parta desde el poblador y no de arriba hacia abajo. Son herramientas. No iniciamos desde cero, sino que es un trabajo acumulado que indica que la resiliencia aumenta porque la capacidad organizativa y educativa de la gente es bastante buena”.

La comunidad en acción

En el marco de ese programa, La Ciénaga, a través de sus organizaciones, se encuentra en el proceso de crear resiliencia ante sus vulnerabilidades, lo que significa fortalecerse para enfrentar los fenómenos climáticos sin pérdida de vidas y reduciendo los daños a infraestructuras. CODECI agrupa a unas 44 organizaciones, entre ellas juntas de vecinos, clubes, comités de amas de casa y demás fuerzas vivas de la comunidad.

El levantamiento de sus infraestructuras de agua y saneamiento les permitió darse cuenta que frecuentemente utilizan para consumo humano agua contaminada debido a que las tuberías de agua potable se rompen, penetrando aguas residuales. En el Programa CRIS, el ayuntamiento del Distrito Nacional y la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo son dos de los principales socios para su implementación.

Y a ambas entidades oficiales les reclaman la construcción de una planta de tratamiento con la finalidad de que las aguas residuales lleguen al río sin contaminación. Actualmente esas aguas servidas, que vienen de los barrios de la parte alta, van directamente al afluente sin ningún tipo de tratamiento, lo que agrava la situación del río como foco de contaminación.

[su_quote cite=»Héctor D’ Oleo»]»Vamos a seguir tocando puertas y a seguir luchando»[/su_quote]

También exigen que la cañada El Arrozal sea encachada y canalizada. “Nosotros hemos tocado las puertas de la CAASD, del Ayuntamiento, del presupuesto participativo, hemos llevado comunicaciones y la respuesta es que en la cañada de Bonavides, que también recorre nuestro sector, hicieron una inversión cuantiosa en su adecuación. Vamos a seguir tocando puertas y a seguir luchando”, advierte D´Oleo.

Colombia: desafíos de la soberanía alimentaria

Campesinos e indígenas de diferentes partes de Colombia se organizan para preservar su autonomía de producción y consumo ante el desafío del cambio climático.

2
La siguiente nota resultó ganadora del Curso de Cambio Climático para Periodistas de Claves21

“En diferentes partes del país los agricultores reportan cambios en las temperaturas y los ciclos de lluvia y verano, lo cual afecta sus cultivos. Por ejemplo en el municipio de Los Palmitos, Sucre, han sufrido durante cuatro años consecutivos la falta de lluvias”, explica Mauricio García de Semillas de Identidad.

La Nación Uwa explica este problema desde su conocimiento ancestral. “El cambio climático tiene su origen en la extracción de la sangre, el petróleo,  de la madre tierra, Ruiria, y de los demás recursos naturales existentes en el planeta, que son los cimientos que sostienen el mundo”, explica Aura Benilda Tegria de la Nación Uwa.

Esto ha afectado su soberanía alimentaria. “El establecimiento de megaproyectos minero energéticos ha conllevado a que en nuestras comunidades se aceleren los impactos cambiando drásticamente el clima, las cosechas y disminuyéndolas”, agrega Aura.

En territorio Uwa, cultivos como el cuesco, la batata, la tena, la bagala y el maíz son perjudicados con el cambio climático, las cosechas son insuficientes para garantizar su soberanía alimentaria, han desaparecido medicinas tradicionales y con ellas rituales de su cultura milenaria.

[su_quote cite=»Aura Benilda Tegria»]»El establecimiento de megaproyectos minero energéticos ha conllevado a que en nuestras comunidades se aceleren los impactos, cambiando drásticamente el clima»[/su_quote]

En el departamento de Cauca, el pueblo Nasa ha experimentado cambio climático, o cambio de tiempo, al que denominan eenyupthenxi, en su lengua nasa yuwe. Hay un desequilibrio en la producción. Alimentos que antes no se podían sembrar en las montañas, ahora sí. El calendario y los ciclos han cambiado: llueve más y el sol es más fuerte.

“El impacto es evidente ya que para la siembra debemos tener en cuenta el camino de la luna y el camino del sol para que las semillas den su fruto, dependiendo del camino de la luna se van generando las semillas. Con el camino de la luna no hemos tenido problemas, pero con el camino del sol sí. Los tiempos del sol antes eran de máximo tres meses, ahora se han prolongado y son más fuertes”, explica Gentil Guegia, de la Asociación Gilguero Investigativo Pedagógico Kiwe uma`.

Las semillas nativas son vulnerables. Para los Nasa la mejor forma de almacenarlas es sembrándolas, pero el cambio climático afecta el tul, espacio sagrado donde viven las semillas, gracias al cual se ha conservado la autonomía.

De igual manera, en el Resguardo Palma Alta, en Natagaima (Tolima) las cosechas han sido afectadas. Ahora siembran cachaco, un plátano verde, pequeño, y el fríjol al que llaman “sin vergí¼enza”, rojo y pequeñito, para recuperar sus cultivos tradicionales.

[su_quote cite=»Gentil Guegia»]»Los tiempos del sol antes eran de máximo tres meses, ahora se han prolongado y son más fuertes»[/su_quote]

“Le apostamos a la siembra del cachaco, la yuca, la ahuyama. Estamos fortaleciendo mucho lo que es la reforestación de las quebradas, los nacederos (…) Tenemos en este sector sur del Tolima el recalentamiento global, la desaparición de las semillas y el desierto de la Tatacoa que nos invade más. Estamos viendo de qué forma podemos detener el desierto y la forma es reforestando”, señala Luz Perla Cardozo quien pertenece a este resguardo.

Luz Perla contribuye a preservar la soberanía alimentaria con la cría de gallina criolla cada vez más difícil de criar debido al cambio climático y la desaparición de las semillas nativas como el maíz de las cuales se alimentan.

Al igual que las comunidades indígenas, el campesinado en Sumapaz enfrenta el reto de preservar la soberanía alimentaria en tiempos de cambio climático. Filiberto Baquero miembro de la junta directiva del Sindicato de Trabajadores Agrarios de Sumapaz señala que procuran mantener el equilibrio ecológico en el páramo donde viven.

“Sin embargo, la imposición  de la revolución verde -bajo el pretexto de alimentar al mundo- desencadenó un acelerado deterioro de los diversos ecosistemas y sabemos que ha incidido en el cambio climático que sufrimos en la actualidad”, indica Baquero.

Por eso lideran procesos de recuperación de las formas tradicionales de labrar la tierra, libre de agro-tóxicos y con semillas nativas, y en resistencia contra el modelo de desarrollo neoliberal.

“Defendemos es el tema de la soberanía que nos da seguridad. La seguridad alimentaria del gobierno nos lleva hechas las cosas. En Sumapaz cuestionamos esas políticas de asistencialismo, los subsidios de canasta familiar, nos llevan los productos de la Bogotá urbana (…) Creemos que la soberanía es garantizar la producción agropecuaria”, dice Libia Villalba edilesa de Sumapaz.

Declararse en Zona de Reserva Campesina de hecho, en febrero de 2015, es otra forma de defender el territorio y su soberanía alimentaria.

En el Cesar Nahum Quintero y otros campesinos experimentan los efectos del cambio climático sus cultivos, de aguacate, plátano, papa, y cebolla, se han secado porque no tienen sistemas de riego y los animales han muerto.

“Ser soberanos tiene que ir acompañado con la autonomía, tener nuestros propios alimentos, tener nuestros productos, nuestras semillas, lo ancestral y sin químicos. La seguridad del gobierno es traer bagre de China, es importarnos los alimentos y nosotros tener que comprar químicos y venenos. Ellos hablan de seguridad cuando le brindan a los viejitos unos alimentos (…) en las escuelas, unos refrigerios (…) a eso le llaman seguridad alimentaria. La seguridad alimentaria tiene que ser el resultado de la soberanía y autonomía. Cuando las semillas están patentadas por Monsanto no tenemos autonomía”, aclara Nahum.

Elkin Cárdenas ha vendido sus productos por debajo del costo de producción y explica la importancia de la soberanía alimentaria en su comunidad. “Somos autónomos de nuestro propio alimento; así como lo producimos, de la misma manera lo consumimos garantizando que nuestra alimentación sea nutritiva y sana. No dejamos a un lado la tradición de nuestros abuelos en donde la calidad de nuestro productos era la prioridad”.

Mientras los estragos del cambio climático se sienten en Colombia, el Ministerio de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible explica que el Programa Nacional de Adaptación al Cambio Climático (PNACC) incluye la seguridad alimentaria como eje principal de los servicios eco-sistémicos.

“En el objetivo tres  -promover la transformación del desarrollo para la resiliencia al cambio climático- uno de los elementos clave del desarrollo que deben guiar los esfuerzos de adaptación en el país, es la seguridad alimentaria”, aclaran en el ministerio.

La Dirección de Cambio Climático recomienda acciones de adaptación al cambio climático para favorecer la seguridad alimentaria teniendo en cuenta los distintos escenarios futuros de precipitación y temperatura.

“En términos de seguridad alimentaria se encuentran diferentes orientaciones como sistemas silvopastoriles, agroecológicos, policultivos, uso de especies alelopáticas, permacultura, entre otros. Así mismo se da una orientación fuerte hacia la conservación y restauración de los ecosistemas estratégicos para la provisión de los servicios eco-sistémicos para asegurar el bienestar de los cultivos y en general, de las poblaciones”, sugiere el Ministerio, que ofrece además esta herramienta para la acción climática.

Desde la academia investigadores advierten sobre el reto que representa asegurar la soberanía alimentaria en medio del cambio climático. Apolinar Figueroa, director científico del Programa de Investigación RICCLISA del departamento de biología de la Universidad del Cauca, nos recuerda que hay más de 1.500 millones de personas hambrientas en el mundo y que la hambruna está asociada a la pobreza y la inequidad, no a la falta de producción.

“Se estima que los costos del cambio climático en la región andina sobre la agricultura, en el año 2025, serán de 30.000 mil millones al año. Colombia apenas esta enfrentando este fenómeno, hay más discurso que acción real. Se tiene dificultad en la disponibilidad y socialización de la información, por ello se busca establecer redes e intercambios de experiencias y formación para enfrentar esta condición. En ello está el gobierno, pero de verdad lo hace muy tímidamente. No hay una verdadera conciencia política y social alimentaria sobre esta situación” indica Figueroa.

“Para el 2050 debemos alimentar más de 9.000 mil millones de personas. Se requiere un nuevo paradigma para el desarrollo agrícola, uno que promueva una agricultura más biodiversa, resiliente y socialmente justa. Bien se diría  que las bases de esta alternativa son la agricultura campesina-indígena con principios ecológicos para optimizar los sistemas campesinos y desarrollar agro-ecosistemas sustentable.

[su_quote cite=»Apolinar Figueroa»]»Se estima que los costos del cambio climático en la región andina sobre la agricultura, en el año 2025, serán de 30.000 mil millones al año»[/su_quote]

“En estas condiciones las alteraciones climáticas extremas, los golpes de frio y calor destruyen los cultivos básicos de las comunidades y estas no están preparadas para enfrentarlos (…) Los cañeros, los cafeteros, los cacaoteros etc. todos aquellos de la gran agricultura extensiva e intensiva no sufren grandes daños pues están informados y disponen de recursos para enfrentar las condiciones extremas pudiendo adaptarse rápidamente. Quien pierde es el campesino pierde su base alimentaria”, precisa Figueroa.

En este mismo sentido se expresa, Andrés Bodensiek, profesor de política agraria especializado en derecho de tierras de la Universidad Externado. “En términos generales opino que el trabajo de este ministerio, y de las demás ramas del poder ejecutivo, está adaptadas a los requerimientos del capital transnacional debido a que el gobierno ha hecho de este la variable principal de la economía nacional. Protección ambiental,  soberanía y seguridad alimentarias no son intereses de este tipo de esquemas donde las ganancias para los extranjeros son lo más importante.

“Colombia, pese a que los medios se dediquen a hablar de la crisis humanitaria de Venezuela, ya padece un fenómeno que debería ser considerado una crisis de hambre. Según la FAO el país tiene 4.4 millones de hambrientos. Esta problemática se origina en el referido modelo económico, que tiene los descritos impactos ambientales, y que ha originado sin lugar a duda la pérdida de nuestra seguridad y soberanía alimentaria durante los últimos 26 años”, insiste Bodensiek.

Acciones comunitarias

Instituciones gubernamentales y académicos coinciden en el impacto del cambio climático en la soberanía y seguridad alimentaria, las comunidades rurales sufren las consecuencias y se organizan para enfrentarlo.

“(…) La creación de Casas comunitarias de semillas nativas y criollas es una alternativa frente al cambio climático”, indica Mauricio García. Entre tanto, la Asociación Gilguero, del Pueblo Nasa, forman a niños entre los 2 y 16 años en la siembra de la tierra, en el cuidado de la madre tierra, la espiritualidad, la semilla y los tejidos.

“Solo desde lo sagrado porque es allí donde todo tiene vida y es donde viven los espíritus mayores, los que nos cuidan y se deben respetar. Y solo así el ciclo de la naturaleza recobrará su camino, las lluvias, el viento, todos restablecerán su camino, el camino del sol”, enfatiza Gentil.

En la Asociación de Autoridades Tradicionales y cabildos Uwa iniciaron proyectos para asegurar su soberanía alimentaria, responder a sus necesidades alimentarias y conservar semillas propias como los utmura, una batata que solo se da en su territorio. Los Uwa tienen además un proyecto fortalecimiento agroalimentario ambiental, pecuario, artesanal y productivo en los departamentos de Santander, Norte de Santander y Boyacá.

En ese constante esfuerzo por conservar la autonomía y la soberanía alimentaria, campesinos como don Miguel Atilano en Cotorra (Córdoba) cultivan con semillas propias, nunca las ha comprado.

Entre tanto en Boyacá, Jair Naranjo, coordinador de la Escuela Agroecológica para Boyacá (Agrosolidaria) trabaja con pequeñas familias agricultoras sobre el cambio climático y su incidencia en la producción de alimentos.

“A través de ejercicios de recuperación de la memoria y del intercambio de saberes se identifican elementos históricos del cambio del clima en las regiones, las alteraciones de los ciclos de las lluvias y cambios en la disponibilidad de agua para sus cultivos, junto con los conflictos socio ambientales que esto ha generado. A esto se suma el reconocimiento de las alteraciones del suelo, de las especies animales y vegetales del entorno”, sostiene Jair.

Por su parte, Nahum Quintero participa en trueques de semillas para recuperarlas a través de intercambios y Elkin Cárdenas promueve los policultivos, las buenas prácticas agrícolas y recoge semillas de plantas para llevarlas a viveros y luego trasplantarlas, y preservar su soberanía alimentaria.

Argentina presentó su nueva contribución climática

Argentina presentó en la COP22 de cambio climático la revisión de su contribución nacionalmente determinada (NDC) y se comprometió a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero 18% de manera incondicional y 37% de manera condicional.

2

“Volvemos aquí con una revisión metodológica y con una mejora en términos de la ambición. También planteamos horizontes estratégicos 2030, que yo se que suenan muy ambiciosos en relación al estado del arte que tenemos en el país. Pero si nosotros no traccionamos hacia aspiraciones elevadas lo que vamos a tener es una postura no solamente conservadora o minimalista, sino también irrelevante en la discusión global”, destacó el Ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable Sergio Bergman.

Con la nueva revisión, Argentina presenta una NDC más ambiciosa que la presentada en 2015, la cual afirmaba una reducción de 15% de manera incondicional y 30% de manera condicional. La nueva contribución llega luego de analizar lo presentado el año pasado, eliminando medidas y sumando otras, propuestas en el marco del Gabinete de Cambio Climático creado a principios de año.

4

A nivel mundial, Argentina es responsable de un 0,7% de las emisiones que contribuyen al calentamiento del planeta. Según el último inventario de gases de efecto invernadero, realizado con una nueva metodología, 44% de las emisiones del país corresponden al sector de agricultura y deforestación, seguido por energía (27%), transporte (13%), industria (12%) y residuos (4%).

La contribución revisada ya fue presentada a la Convención Marco de Cambio Climático de las Naciones Unidas y ya está disponible para su consulta. De acuerdo a la misma, Argentina generó en 2006 409 millones de toneladas de CO2. De no tomarse ninguna medida, las emisiones llegarían a 592 millones en 2030. Sin embargo, con el compromiso incondicional, el número baja a 483 millones y con el condicional a 369 millones.

ONG reclaman políticas de protección de la biodiversidad

Organizaciones dedicadas a la conservación del patrimonio natural manifestaron su preocupación sobre «la falta de una política de Estado que impulse la transformación de los actuales zoológicos y espacios de animales bajo cuidado humano en la Argentina hacia instituciones destinadas a la conservación de especies amenazadas», expresaron en un comunicado.

"Necesitamos Instituciones para Conservar la Biodiversidad", advirtió un grupo de ONG.

«Necesitamos Instituciones para Conservar la Biodiversidad», advirtió un grupo de ONG.

Ante el anuncio del nuevo Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires, un grupo de organizaciones ambientales manifestaron su posición acerca de la responsabilidad del nuevo proyecto con la conservación de la biodiversidad autóctona.

«Con el abandono del zoológico en sus funciones esenciales y el consecuente reclamo de su cierre, se deja de lado la importancia de su función como centro de conservación, de investigación (sobre biología y sanidad animal y ecosistémica), de educación ambiental y aplicación de condiciones que aseguren el bienestar animal», consideraron.

“El haber concesionado un zoológico público a una empresa privada durante casi 25 años, con el criterio rector de adjudicación en el valor de un canon y no en la calidad técnica de la propuesta y en un correspondiente compromiso de inversión, demostró ser un error. Los resultados están a la vista ante la crisis donde quedó sumida esta institución”, explicó Ana Di Pangracio desde FARN.

“El verdadero desafío del Gobierno de la Ciudad es convertirlo en un moderno espacio para la conservación de la biodiversidad y la educación ambiental del siglo XXI. Desde lo cultural, concentra buena parte de la memoria de la ciudad y generó un sentido de pertenencia como contacto con la naturaleza de más de diez generaciones de porteños y argentinos” comentó Marina Harteneck de Fundación Vida Silvestre.

Instituciones destinadas a la conservación: «una necesidad urgente»

«Desde sus orígenes los zoológicos han sido centros de investigación que posibilitaron el estudio de las enfermedades, de la biología reproductiva y, en particular del comportamiento de los animales silvestres, cuyas costumbres en estado silvestre son difíciles y costosas de observar», continúa el comunicado de las organizaciones.

“El gran énfasis actual en el estudio de la biología reproductiva asegura que la mayoría de los ejemplares haya nacido en condiciones controladas. Esta misma tecnología ha permitido a prestigiosos zoológicos del mundo salvar a numerosas especies de la extinción”, aseguró Eduardo Francisco de Fundación Temaikí¨n.

Las organizaciones expresaron que la fauna argentina también «requiere de esfuerzos de conservación ex situ, es decir mantenimiento de componentes de la biodiversidad fuera de sus hábitats naturales, que se complementen con los que se realizan desde las áreas naturales protegidas a través de los organismos públicos y privados».

La Argentina, al ratificar en 1994 el Convenio sobre la Diversidad Biológica, se ha comprometido internacionalmente a desarrollar y mantener instalaciones y programas de trabajo con este propósito. «La adecuación del zoológico de Buenos Aires en esta dirección sería una buena oportunidad para que el país comience a honrar este compromiso», consideraron.

“Por otro lado, prescindir de los esfuerzos ex situ comprometerá aún más las chances de salvar de la extinción a muchas de nuestras especies para las cuales no hay proyectos alternativos posibles”, subrayó Adrián Giacchino de Fundación Félix de Azara.

A partir de dicha medida cada centro de esa índole, incluyendo el Zoológico de Buenos Aires, «debería contar ineludiblemente con un plan estratégico con enunciados que definan su nueva visión, misión y objetivos, su mensaje, sus necesidades de infraestructura, sus procedimientos y planes de educación y otros aspectos culturales, de extensión a la comunidad, de conservación (incluyendo la conformación de planteles reproductivos de especies autóctonas amenazadas con el objetivo de reintroducirlas o repoblar áreas silvestres), de bienestar animal (incluyendo sanidad, nutrición, enriquecimiento ambiental, manejo de cuidadores y de negocios)», detallan en el comunicado.

Las ONG expresaron que «la experiencia internacional aconseja que estas iniciativas sean administradas por instituciones autónomas y especializadas, conformadas por personas de reconocida trayectoria, aunque con el respaldo político y económico del Estado. Si bien pueden existir aportes de empresas, éstos deben quedar subordinados a los objetivos y planes pautados por los otros actores. El modelo de gestión que se adopte deberá tomar en cuenta las experiencias en nuestro país y en el exterior, evitando reproducir anteriores fracasos bien documentados, y de esa manera replicar los mejores modelos a nivel global».

El “Ecoparque”, al igual que los históricos zoológicos de las ciudades de La Plata, Mendoza y Córdoba «deben transformarse en instituciones serias dedicadas a la conservación y la educación, pero genera gran preocupación la falta de definiciones en cuanto a los planes concretos en tal sentido», concluye el comunicado.

 

Contacto:
María Emilia Garro Vidal
Directora de Prensa y Comunicación
megarro@farn.org.ar | +54 11 40700397

Diálogo ambiental de jóvenes en Santiago del Estero

En el marco del Programa Ambiente Jóven, la Dirección de Participación Ciudadana de Argentina se propone llevar adelante, el lanzamiento de las Mesas de Diálogo Ambiental  para Jóvenes, actividad que se llevará a cabo conjuntamente con la Subsecretaría de Juventud, dependiente del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación.

2

Se propone una jornada de trabajo donde se recrea un ámbito de reflexión e intercambio de experiencias, que concluya en propuestas de compromiso por parte de los jóvenes, de cuidar y conservar el ambiente.

-Fecha:    11/11/2016
-Horario: 9:00hs
-Nombre de la jornada: Mesa de Diálogo Ambiental de Jóvenes
-Lugar: Salón de Jockey Club – 1° Piso – Independencia N 68
-Localidad: Ciudad de Santiago del Estero

Curso online para periodistas: «Introducción al cambio climático»

Claves21.com.ar invita a periodistas y estudiantes de periodismo y comunicación de América Latina a participar en su Curso online para periodistas: «Introducción al cambio climático». Este curso es completamente gratuito y se entregarán certificados a quienes lo finalicen.

Curso para periodistas Introducción al Cambio Climático

Se trata de un proceso de capacitación virtual de cuatro semanas con el objetivo de brindar información y conocimientos útiles para aquellas personas interesadas en abordar la comunicación de un tema complejo y multidimensional como el cambio climático.

Para inscribirse, clickear aquí.

Fecha límite de inscripciones: 25 de noviembre de 2016.

Fecha de inicio del curso: 28 de noviembre de 2016

Duración: 4 semanas.

La propuesta del curso:

El cambio climático puede ser una gran fuente de historias; es más, puede que sea la historia del siglo. Sin embargo, para las y los periodistas, puede significar también lidiar con un sinfín de tecnicismos burocráticos o términos científicos, siglas y estadísticas difíciles de abordar a simple vista.

Este curso online introductorio al cambio climático apunta a capacitar a periodistas de América Latina en estos temas y exhortarlos a que jueguen un rol en el debate público de la lucha contra el cambio climático.

El Curso online para periodistas: «Introducción al cambio climático»Â propone que profesionales de medios y estudiantes de Periodismo y Comunicación conozcan las bases científicas de los fenómenos asociados al concepto de cambio climático, así como también se interioricen en el proceso de negociaciones internacionales que derivaron en la firma y próxima entrada en vigor del Acuerdo de París. Asimismo, se brindarán recomendaciones para la realización de coberturas periodísticas sobre el tema.

Una red creciente de periodistas del cambio climático:

Este curso es una versión abreviada de dos cursos que Claves21 llevó a cabo durante 2016 con el apoyo de Earth Journalism Network y en los que participaron más de 1500 periodistas de América Latina y otras regiones.

Contenidos básicos:

-Qué es el cambio climático y el fraude detrás de sus negacionistas.
-Las bases científicas y el Quinto Informe del Panel de Expertos en Cambio Climático (IPCC).
-Impactos y consecuencias en América Latina.
-De qué se trata la adaptación y cuáles son las medidas de mitigación.
-El proceso de negociación internacional y las propuestas nacionales de combate al cambio climático.
-El cambio climático y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
-Cómo trabajar el cambio climático en las redacciones. 

Certificación

Quienes aprueben el curso obtendrán un certificado electrónico. Es requisito para la aprobación del curso la entrega de un trabajo periodístico final.

Otros beneficios:

Las y los participantes del segundo curso online sobre cambio climático para periodistas y comunicadores tendrán la oportunidad de sumarse a las red de periodismo ambiental de Claves21 y acceder a información sobre becas, concursos, financiamiento de proyectos periodísticos y otras oportunidades profesionales.

Coordinadores:

Damián Profeta es periodista y docente de las cátedras de periodismo digital y de periodismo de datos en la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV). Cofundó Claves21.com.ar, sitio especializado en noticias ambientales. Sigue las negociaciones internacionales sobre el cambio climático desde 2004 y asistió como observador y periodista acreditado a las COP de Buenos Aires, Copenhague, Lima y París.

Fermín Koop es licenciado en Periodismo de la Universidad del Salvador (USAL) y especialista en cambio climático de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO). Es docente universitario en la USAL y co-fundador de Claves21.com.ar. Cubrió las COP20 en Lima y COP21 en París junto a Earth Journalism Network.

Consultas: curso@claves21.com.ar

Inscripción al Curso online «Introducción al Cambio Climático»:

 

 

El Gobierno prepara un «Indec ambiental»

En el marco de la firma de un «Acuerdo Federal sobre Cambio Climático» entre el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y las autoridades ambientales de cada una de las provincias y de la Ciudad de Buenos Aires, el ministro Sergio Bergman expresó que prevé la conformación de un «Indec ambiental». De qué se trata.

Asamblea del Consejo Federal de Medio Ambiente -COFEMA: firma del Acuerdo Federal sobre Cambio Climático. Foto: Damián Profeta. Licencia Creative Commons CC BY-NC 2.0.

Asamblea del Consejo Federal de Medio Ambiente -COFEMA: firma del Acuerdo Federal sobre Cambio Climático. Foto: Damián Profeta. Licencia Creative Commons CC BY-NC 2.0.

Esta tarde se llevó a cabo en Casa Rosada una asamblea extraordinaria del Consejo Federal de Medio Ambiente, COFEMA, en la que se firmó un acuerdo de cara a las negociaciones de la delegación argentina en la Conferencia sobre Cambio ClimáticoCOP22– que arrancó ayer en Marrakech, Marruecos.

El acuerdo consiste en el compromiso de las autoridades nacionales de representar «la agenda federal de cambio climático», incorporando propuestas hechas por las provincias al plan nacional de medidas contra el cambio climático presentado ante Naciones Unidas. Además, el gobierno de Macri se compromete a facilitar el financiamiento internacional a las provincias en acciones de mitigación y/o adaptación del cambio climático.

[su_note note_color=»#99CC00″ text_color=»#000000″ radius=»20″]“Así como se dibujó en su momento al Indec en lo económico, nunca se establecieron parámetros medioambientales».[/su_note]

En su intervención, el subsecretario de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable, Carlos Gentile, explicó el trabajo de revisión de la contribución argentina presentada en la ONU y aseguró que durante 2017 el Ministerio de Ambiente seguirá trabajando para «mejorar y hacer más ambiciosa» esa contribución, al tiempo que mencionó que están trabajando en la creación de «un Indec ambiental en coordinación con las provincias».

Claves21 consultó al ministro Sergio Bergman sobre la idea de este «Indec ambiental«. Al respecto, el funcionario expresó que si bien «el Indec ya tiene algunos indicadores ambientales, la Argentina no tiene un sistema independiente de monitoreo de los índices que tienen impacto en los indicadores (de cambio climático)».

Según Bergman, este «Indec ambiental» atenderá las demandas de la financiación internacional «que pide líneas de base y referencias claras», así como también, aportará al informe anual del Presidente ante el Congreso de la Nación.

«Así como se dibujó en su momento al Indec en lo económico, nunca se establecieron parámetros medioambientales y tenemos que ser serios y consistentes en términos de tener indicadores«, concluyó Bergman.

Audio: Sergio Bergman, sobre el «Indec ambiental»:

La minería amenaza a los glaciares argentinos

Greenpeace, FARN y la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas denuncian que hay más de 40 proyectos mineros en zonas glaciares y periglaciares.

2

Según consta en un informe técnico del Ministerio de Ambiente de la Nación existen en total trescientos veintidós proyectos mineros en distinto grado de avance, de los cuales setenta y siete se encuentran en las cuencas inventariadas por el IANIGLA (1) en el relevamiento nacional de glaciares. De estos proyectos, 44 se encontrarían cercanos o sobre cuerpos de hielo, que deben estar protegidos.

“Con sólo el 10% del inventario realizado ya se detectaron 44 proyectos mineros en donde este tipo de actividades está expresamente prohibido por el artículo 6 de la Ley de Glaciares; seguramente ese número crecerá exponencialmente cuando se termine de relevar las cuencas que faltan», afirmó Gonzalo Strano de Greenpeace

El documento fue elaborado por la Dirección Nacional de Gestión Ambiental de los Recursos Hídricos y Acuáticos y es parte del abundante material que el Juez Federal Sebastián Casanello secuestró en sus recientes requerimientos al Ministerio de Ambiente de la Nación dentro de la causa penal que investiga los derrames de solución cianurada en la mina Veladero de la empresa Barrick Gold en 2015 y 2016; y fue cedido a las organizaciones por parte de la “Asamblea Jáchal No Se Toca”, querellante en la causa.

Enrique Viale, de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas y letrado de la Asamblea, señaló que “resulta increíble que esta crucial información recién tome estado público ahora y sólo como consecuencia de allanamientos judiciales. Pareciera que su destino era su ocultamiento para dilatar la aplicación efectiva de la Ley de Glaciares. De un primer análisis de la documentación secuestrada por la Justicia Federal encontramos importantísimo material que permitirá seguir avanzando en la investigación judicial”

Foto gentileza Greenpeace

El estado del clima mundial: errático y cálido

La Organización Meteorológica Mundial publicó un análisis detallado del clima mundial durante el período comprendido entre 2011 y 2015 – el quinquenio más cálido jamás registrado – y la huella de los seres humanos, cada vez más visible, sobre los fenómenos meteorológicos y climáticos con impactos peligrosos y costosos.

Las temperaturas sin precedentes estuvieron acompañadas de un aumento del nivel del mar y de una disminución general de la extensión del hielo marino en el írtico, los glaciares continentales y el manto de nieve del hemisferio norte.

Todos esos indicadores del cambio climático confirmaron la tendencia al calentamiento a largo plazo causada por los gases de efecto invernadero. El dióxido de carbono alcanzó, por primera vez en 2015, el umbral significativo de 400 partes por millón en la atmósfera, según el informe de la OMM que se presentó en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP22).

El informe Estado del clima mundial en 2011-2015 también examina si el cambio climático inducido por el hombre estuvo directamente vinculado a los fenómenos extremos. De los 79 estudios publicados por el Boletín de la Sociedad Meteorológica Americana entre 2011 y 2014, en más de la mitad se observó que el cambio climático antropógeno había contribuido a la aparición de fenómenos extremos que se estaban examinando. Algunos estudios demostraron que la probabilidad de calor extremo había aumentado en 10 veces o más.

“El Acuerdo de París tiene por objeto limitar a mucho menos de 2 °C el aumento de la temperatura global y desplegar esfuerzos para alcanzar la meta de 1,5° C por encima de los niveles preindustriales. Este informe confirma que el promedio de la temperatura registrada en 2015 ya había alcanzado 1 °C. Acabamos de vivir el quinquenio más cálido jamás registrado, en el que 2015 se ha clasificado como el año individual más cálido. Incluso ese récord es probable que se supere en 2016,” afirmó el Secretario General de la OMM, Petteri Taalas.

Foto gentileza WMO

Contacto de prensa WMO: Clare Nullis cnullis@wmo.int