Cooperación: clave para aumentar la acción climática en América Latina

Cooperación entre regiones, entre países al interior de la región, entre ciudades, entre organismos no estatales, entre científicos y tomadores de decisiones, entre hombres y mujeres, entre todos estos actores juntos. La cooperación, el trabajo conjunto, el compartir experiencias parece ser ese eslabón que se necesita con urgencia para incrementar la ambición de acción climática en una de las regiones más vulnerables a los efectos del cambio climático, pero que también se esfuerza por ser líder en ese propósito.

Semana del Clima: para avanzar con la acción climática en América Latina.

Semana del Clima: para avanzar con la acción climática en América Latina.

Así se ha manifestado en la celebración de la Semana del Clima de América Latina y el Caribe en Montevideo, Uruguay. El evento formó parte de una serie de semanas climáticas que ya tuvieron sus ediciones en ífrica y Asia-Pacífico en abril y julio pasado, respectivamente. Bajo el lema “Intensificando la acción climática”, durante estos cuatro días representantes de gobiernos, empresas, sociedad civil y organismos multilaterales trabajaron conforme el objetivo de multiplicar la ambición climática en la región y movilizar a nuevos actores para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París.

“Creíamos que las negociaciones eran globales y sólo se daban en el ámbito de las Conferencias de las Partes (COPs). Siguen siendo globales, pero también se han sumado los actores no estatales”, asegura Manuel Pulgar Vidal, Líder en Clima y Energía del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y ex presidente de la COP20 en Lima (Perú), y explicita: “Si no trabajamos a nivel doméstico, no hay forma de implementar el Acuerdo de París. Hay que incorporar los planes de acción climática al plan de desarrollo nacional de cada país. Hay que vincular la acción climática con otros temas. Hay que lograr que un sólo esfuerzo tenga un mismo efecto multiplicador”.

El ex ministro de Ambiente de Perú participó en uno de los paneles que tuvieron a la cooperación Sur-Sur como protagonista del debate durante la primera jornada de la Semana del Clima, con el propósito de demostrar su importancia para el cumplimiento de las metas climáticas de los países de la region y la implementación del Acuerdo.

En conversación con Diálogo Chino, Pulgar Vidal expresó al respecto: “Este tipo de cooperación puede realizar un aporte muy fuerte para la acción climática en la región latinoamericana. La gran crítica a la cooperación más habitual ha sido que ha respondido a una agenda impuesta por un país desarrollado que no es sostenible en el tiempo porque luego se modifica su prioridad y que no responde necesariamente a la realidad del país beneficiado. Si somos conscientes que esa es la lógica de la cooperación histórica, ¿cuánto, vinculándonos entre nosotros, podemos hacer para que la cooperación responda a una agenda común, consensuada previamente?”.

Pulgar Vidal subrayó la importancia de hacer esa cooperación sostenible en el tiempo: “No estando repetiendo en el día a día lo que ya probamos. Tenemos que lograr que esa cooperación sea transparente para intercarmbiar las experiencias que hagan que los resultados de ese vínculo beneficien a todos los países”.

Cooperación Triangular y Sur-Sur

Algunas de esas experiencias comenzaron a compartirse durante los talleres de la Semana del Clima, no sólo entre gobiernos nacionales sino también entre los actores no estatales y aquellos representantes de los niveles subnacionales y urbanos. Tal fue el caso de la presentación del proyecto de un trabajo conjunto entre las ciudades latinoamericanas de Buenos Aires (Argentina), San Pablo (Brasil) y Santiago de Chile (Chile).

Patricia Himschoot, gerente de Cambio Climático de la Agencia de Protección Ambiental del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, lo describe: “Es un proyecto que venimos trabajando desde hace un año en el marco de la cooperación Sur-Sur con el Instituto Interamericano para la Investigación en Cambio Global y que se basa en un trabajo co-diseñado entre científicos y tomadores de decisiones para plantear un sistema de indicadores de seguimiento de acciones. En el medio, estamos los técnicos gestores que actúamos como traductores”. Una parte del financiamiento del proyecto cuenta con la aceptación de un grupo chino, pero aún hace falta complementar lo restante para la puesta en marcha.

Uno de los elementos centrales de este proyecto es el rol ciencia para la toma de decisiones frente al cambio climático. Al respecto, el vicepresidente del Instituto de Meteorología de Uruguay, Gabriel Aintablián, manifiesta: “Es un ejemplo de cómo se puede, desde un instituto, generar un espacio de potencial conocimiento esencial para la región que articule a tres megaciudades de países con realidades totalmente distintas. Y se genera desde un espacio enteramente americano con voluntad de intercambiar experiencias para poder diagramar políticas públicas. Eso es la verdadera triangulación”.

Aintablián es contundente sobre la importancia de los científicos latinoamericanos para la acción climática local: “Nadie mejor que alguien de la región para comprender los problemas de la región. Difícilmente pueda venir un noruego, un finlandés, un alemán a explicarte lo que es el Río de la Plata o la transformación energética de Uruguay o la protección de océanos en Colombia. Tenemos una capacidad de conocimiento en la región muy importante. Hay que generar esos espacios de diálogo con los políticos”.

En su discurso durante el panel de Alto Nivel, el ministro de Ambiente de Brasil, Edson Duarte, subrayó la importancia de la cooperación Sur-Sur, a través del impulso del Diálogo de Talanoa de Brasil para identificar dónde estamos y hacia dónde queremos ir, instando a otros países de la región a seguir el mismo camino, pero también a Sudáfrica, India y China para que organicen sus propios diálogos nacionales.

“En nuestra NDC -contribución determinada nacional- hay una mención clara de fortalecer nuestras acciones de cooperación Sur-Sur. A través del Fondo Amazonía, apoyamos la instalación de instrumentos para monitorear la deforestación en los ocho países de la cuenca del Amazonas, haciendo una contribución extremadamente relevante para la protección del clima global mediante la preservación de la selva tropical más grande del planeta”, expresó.

En este sentido, Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva de la Convención Marco de Naciones Unidas en Cambio Climático (CMNUCC), manifestó en conversación con Diálogo Chino: “Lo que ha hecho Brasil para realizar un monitoreo en tiempo real de las áreas de deforestación y la medición de emisiones brinda un enorme espacio de oportunidad para que otros países de la región se puedan beneficiar”.

Para una de las máximas representantes, que confesó que “su trabajo la llevó a Europa, pero su corazón sigue de este lado del Atlántico”, la cooperación Sur-Sur cumple un rol complementario en todos estos procesos de acción climática: “América Latina y el Caribe tienen una tradición de cooperación Sur-Sur que se ha ido fortaleciendo a lo largo de los últimos 10-15 años en muchos ámbitos, por ejemplo, las medidas de protección y prevención en caso de desastres”.

Los próximos pasos

¿Hacia dónde vamos luego de esta Semana del Clima en Montevideo? Físicamente, muchos de los oradores y asistentes aquí presentes viajarán a Iguazú (Misiones, Argentina) para participar de lo que será la segunda reunión del Grupo de Trabajo de Sustentabilidad Climática del G20 (Grupo de los 20) la próxima semana, incluyendo a Espinosa y Pulgar Vidal.

Algunos de ellos también viajarán luego a Bangkok (Tailandia), para avanzar en las negociaciones climáticas en una sesión intersesional adicional. El propósito de todos estos eventos es uno: cumplir con las expectativas de ambición e implementación del Acuerdo de París en la próxima COP24 a desarrollarse en Katowice, Polonia, en diciembre próximo.

Espinosa enumera tres objetivos que deben alcanzarse en esta próxima COP24: incrementar la acción climática en el corto plazo con vistas a que los países formulen planes climáticos con metas más ambiciosas, concluir el programa de trabajo del Acuerdo de París, e incrementar los flujos financieros. La Semana del Clima en Montevideo buscó centrarse en el primero, con múltiples oportunidades y desafíos de trabajo que deberán continuarse entre los distintos actores con la cooperación como base.

En esos tres objetivos, hay una cuestión que buscará hacer su lugar para una cooperación igualitaria: la de género. Con desigualdades que se perciben desde la falta de políticas y leyes hasta la escasa consideración para los paneles de discusión, las mujeres buscan hacer sentir su voz como uno de los grupos más vulnerables a los efectos del cambio climático, pero también como uno de los que se desempeña a diario para liderar la acción.

“Durante esta semana se habló de trabajar en la acción climática no de arriba hacia abajo sino de abajo hacia arriba. Y eso implica fortalecer a las organizaciones de base. Abajo estamos nosotros, los pueblos indígenas”, manifiesta Carol González Aguilar, líder indígena, y asegura: “Para cumplir las metas de acción climática necesitamos a los de arriba… y a los de abajo”.

González Aguilar es miembro de la Secretaría Técnica de Mujeres de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA). Su política de género busca asegurar la equidad al interior de la organización y sus distintas filiales. Agradecida por poder hacer oír su voz en un evento de estas características, la joven colombiana recuerda la importancia de escuchar a las mujeres e involucrarlas en los procesos de negociaciones: “El 53% del carbono almacenado en la cuenca amazónica está en nuestro territorio. Las mujeres indígenas somos aliadas fundamentales para cumplir las metas que todos los países tienen que cumplir”.

 

Artículo originalmente publicado en Diálogo Chino con su autorización. Diálogo Chino es una iniciativa de chinadialogue, un sitio web independiente, bilingí¼e, en chino e inglés que promueve la comunicación acerca del medio ambiente y el cambio climático. Es una organización sin fines de lucro con sedes en Londres y Beijing.

G20: el gas de Vaca Muerta desplaza a las renovables en el debate energético

Organizaciones sociales alertan que la agenda del G20 cambió su interés inicial en las energías renovables por el gas, a contramano de los compromisos de descarbonización. A nivel nacional, este giro reabre la polémica por los impactos ambientales del fracking, el método para extraer combustibles fósiles que ya se practica en el país.

El grupo de afinidad C20 le entregó a Mauricio Macri sus recomendaciones para la cumbre de noviembre, entre las que se incluyeron asuntos de agenda climática.

El grupo de afinidad C20 le entregó a Mauricio Macri sus recomendaciones para la cumbre de noviembre, entre las que se incluyeron asuntos de agenda climática. Foto: FARN.

El grupo de afinidad C20, integrado por los referentes de la sociedad civil que lideran la relación de este sector con el G20, le entregó al presidente Mauricio Macri sus recomendaciones para ser discutidas en noviembre. El documento incluyó asuntos de la agenda climática, como las estrategias de transición energética y la necesidad de quitar los subsidios a los combustibles fósiles.

La Argentina tiene una oportunidad única de influir en los gobiernos del G20 de cara a la Cumbre del Clima (COP24) por ser la anfitriona de este evento de importancia mundial. El grupo «Ambiente, Clima y Energía» del C20 vino trabajando desde abril de este año en construir un documento que sintetice las posiciones de cientos de organizaciones de la sociedad civil del mundo y que sea incluido en la agenda de ministros.

Pero las recomendaciones fueron entregadas a la presidencia en un momento en el que las discusiones centrales del G20 comenzaron a privilegiar el gas al hablar de energía y clima.
Para Enrique Maurtua Konstantinidis, director de Cambio Climático de Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN), la agenda del G20 dio un giro a medio año desde un interés en las energías renovables hacia el gas.

[su_note note_color=»#a5c92e»]“Aunque el gas es el menos malo de los combustibles fósiles, estamos en desacuerdo en tomarlo como combustible de transición y menos como destino final».[/su_note]

“Los países del G20 tuvieron dos reuniones este año, una en febrero y otra en junio. Al principio la agenda abordaba temas como la transición a la economía baja en carbono, el Acuerdo de París, la Agenda 2030 de la ONU. Pero entre la segunda reunión y la declaración final de ministros se dieron cambios estratégicos de contenido. En junio, el workshop estuvo dedicado al gas y se lo propuso como el combustible del futuro”, indicó el directivo de FARN y cuestionó que la agenda haya pasado de hablar del gas como energía de transición a destino final.

“Aunque el gas es el menos malo de los combustibles fósiles, estamos en desacuerdo en tomarlo como combustible de transición y menos como destino final. Creemos que todos los combustibles fósiles deben ir reduciendo su participación progresivamente a lo largo del tiempo si realmente queremos cumplir con el Acuerdo de París”, indicó Maurtua.

Maurtua Konstantinidis es coordinador local del grupo de trabajo “Ambiente, Clima y Energía” del C20 y junto a la organización Climate Action Network es responsable de liderar el proceso de discusiones de la sociedad civil donde el tema de las energías ha sido el más controversial. La influencia de Vaca Muerta, el segundo yacimiento de gas de esquisto más grande del mundo ubicado en la provincia argentina de Neuquén, es una de las razones de este giro de prioridades, indica el Asesor político en Cambio Climático. Y es que las promesas de trabajo, desarrollo económico e independencia energética han logrado movilizar a los ministros del mundo.

G20: Macri recibió las recomendaciones de la sociedad civil nucleada en el C20.

G20: Macri recibió las recomendaciones de la sociedad civil nucleada en el C20. Foto: Prensa G20.

[su_note note_color=»#a5c92e»]»El mundo está empezando hoy a tomar decisiones en contra de los combustibles fósiles».[/su_note]

Las organizaciones del C20 cuestionaron esta importancia otorgada al gas, sobre todo en un contexto de desinversión en combustibles fósiles. Como el caso de Irlanda que se acaba de convertir en el primer país del mundo en aprobar la desinversión de combustibles fósiles a partir de una ley aprobada por el Parlamento irlandés. O como el fondo soberano de Noruega, el más grande del mundo, que inició este camino en 2017 cuando anunció la desinversión de todo el capital que tiene en acciones de empresas de gas y petróleo.

«El mundo está empezando hoy a tomar decisiones en contra de los combustibles fósiles. Ya saben que no pueden apostar en inversiones que duren 50 años y el gran problema de los hidrocarburos es que todo lo que se invierta hoy va a condicionar el futuro de la Argentina. Los tiempos de las inversiones en el sector de hidrocarburos son de largo plazo y prometen una recuperación en décadas. Si comenzamos hoy a invertir en Vaca Muerta, cuando el mundo ya no quiera el gas de la Argentina, el país todavía tendrá inversiones que recuperar, todavía tendrá muchos trabajadores que mantener”, afirma Maurtua Konstantinidis. Por eso una de las recomendaciones centrales del documento del C20 es cumplir con los compromisos del G20 para crear estrategias de descarbonización de largo plazo, indica el asesor.

Otra de las recomendaciones del C20 gira en torno a los subsidios a los combustibles fósiles. Se propone iniciar una transición para eliminar toda forma de subsidios, en línea con los compromisos de 2009 del G20. Se recomienda a los ministros establecer una fecha específica de eliminación gradual, idealmente alineada con la fecha final 2025 del G7.

El C20 es el grupo de ONG que actúa en el marco del G20.

El C20 es el grupo de ONG que actúa en el marco del G20. Foto: FARN.

En temas de subsidios, el caso del yacimiento de Vaca Muerta ha suscitado mucha polémica dentro del C20, sobre todo por la resolución 46 emitida por el Gobierno anterior que fija el precio del gas de Neuquén hasta 2021. Para Maurtua Konstantinidis, fijar el precio del gas implica subsidiar la ganancia de las petroleras, al tiempo que se eliminan los subsidios a los consumidores o usuarios, en referencia al tarifazo.

Pero para el diputado nacional Juan Carlos Villalonga el tema de los subsidios es más complejo e involucra la sostenibilidad económica de las provincias argentinas. “Si bien considero que es necesario avanzar progresivamente en la eliminación de los subsidios. No considero que el barril criollo y el precio fijo en Neuquén sea un subsidio a las petroleras, sino más bien es un subsidio a las provincias. Porque si no subsidiás el gas es muy difícil su extracción y las regalías del petróleo dejan de llegar a las provincias y el empleo depende de eso. Hay que ir a esa quita de subsidios pero de forma gradual”.

Villalonga considera que en cierta manera los subsidios apuestan por la economía regional y evitan la fuga de dólares que terminan «quemándose» al comprar el combustible en el exterior. Hoy la dependencia es muy alta, el 87% de la energía de la Argentina tiene base en el combustible fósil. No se puede en el corto plazo tener ese mismo porcentaje en renovables».

Asimismo, considera al gas como un combustible de transición por tener cualidades importantes para acompañar la transición hacia las renovables. «Además de generar menos emisiones de carbono que otros combustibles fósiles, el gas tiene una flexibilidad necesaria para poder responder a la demanda de la matriz de renovables que tienen fluctuaciones naturales. Es decir, las terminales de gas pueden prenderse y apagarse más rápido que las de carbón y por eso pueden responder mejor a las demandas cuando las renovables no respondan».

Finalmente, Villalonga destacó los riesgos de las inversiones a largo plazo en Vaca Muerta en un momento donde el mundo ya arrancó con el proceso de descarbonización. Indicó que recibió muy bien el anuncio del ministro de Energía, Javier Iguacel, a principios de mes, que puso fin al subsidio del shale gas en Neuquén, ya que permitirá abrir nuevamente la discusión sobre el modelo económico del gas en Argentina.

Los riesgos ambientales de Vaca Muerta

Vaca Muerta no sólo genera polémica dentro del C20, sino que para muchos ambientalistas el principal temor es el método empleado para su explotación: la fractura hidráulica o «fracking«. Se trata de una técnica de extracción de gas mediante el cual se fractura la roca y se inyectan millones de litros de agua a alta presión, mezclada con arena y una serie de aditivos químicos.

Este tipo de la explotación tiene comprobados impactos ambientales negativos, sobre todo por el consumo y contaminación del agua. El antecedente más inmediato de impactos ambientales es el caso de la petrolera Chevron que fue condenada por delitos de contaminación en Ecuador en 2012 y obligada a pagar una multa de miles de millones de dólares por sus impactos contra las comunidades indígenas. En ese momento la empresa se negó a pagar la multa y, por resolución judicial, se buscó embargar sus activos en Argentina donde en una sociedad con YPF iniciaba sus exploraciones en los yacimientos en Neuquén. Finalmente la justicia falló a favor de Chevron y pudo conservar su patrimonio.

La petrolera avanzó sin problema. A partir de ese momento el gobierno de Cristina Kirchner instaló un régimen promocional para la inversión en hidrocarburos a través del decreto 929/13 que permitía el fracking.

En aquel momento, la Asociación de Abogados Ambientalistas de la Patagonia se movilizó y llevó adelante una acción judicial contra el decreto por desconocer las obligaciones de la legislación ambiental que exigían evaluaciones de impacto ambiental previas a la ejecución de los proyectos petroleros.

“La Asociación realizó una denuncia por inconstitucionalidad contra ese decreto porque habilitaba el método conocido como ‘fracking’. Las explotaciones petroleras requieren un análisis de impacto ambiental previo a su ejecución, que claramente indicaría las consecuencias ambientales de este método. No pudimos avanzar, la justicia decía que ya existían obligaciones en el decreto. Pero estas obligaciones eran incluidas en clausulas pequeñas, como la letra chica de los contratos que no lee nadie y no referían a evaluaciones integrales de impacto. Sabemos que se realizaron otras acciones judiciales en Neuquén y Mendoza pero también salieron rechazadas”, dijo Mariano Aguilar, presidente de la Asociación de Abogados Ambientalistas de la Patagonia, en una entrevista con Claves21.

Mientras tanto el mundo gira contra el fracking y arranca la carrera para prohibirlo. En 2016, el Gobierno alemán aprobó una moratoria después de años de controversia acerca de sus riesgos medioambientales. En Francia lo prohibió el propio tribunal constitucional a pesar de haber acuerdos previos con la firma Total para hacer “fracking” en territorio francés.

La única provincia de la Argentina que va en línea con esta tendencia es Entre Ríos que recientemente se declaró la primera en el país «libre de fracking« a partir de una ley de 2017. “Se especula que esta ley surge por su límite geográfico con la central de uranio en Atucha y por los riesgos de efectos sísmicos en esta zona y que se convierta en Chernobyl” indicó Aguilar.

En el marco de las discusiones del G20 y previo a las elecciones generales de 2019, resulta clave abrir un debate nacional sobre las implicancias del decreto 929/13 y sobre la explotación de Vaca Muerta mediante fracking. Cualquier avance en materia de inversiones y subsidios deberá también incluir una discusión sobre el cómo lograr el desarrollo económico de la Argentina.

Por qué hay que frenar la expansión de la ardilla de vientre rojo

Los vecinos de Luján conviven desde la década del 70 con un animal pequeño que recuerda a las películas de Disney: la ardilla de vientre rojo. Las trajo un habitante de esa zona, que las tenía en jaulas. Se escaparon y proliferaron: hoy se las puede ver en 12 partidos bonaerenses, la Ciudad de Buenos Aires y en Córdoba, Mendoza y Santa Fe.

La ardilla de vientre rojo es una especie exótica invasora que causa serios problemas en Argentina. Foto: Dick Culbert. Licencia: CC BY-2.0.

La ardilla de vientre rojo es una especie exótica invasora que causa serios problemas en Argentina. Foto: Dick Culbert. Licencia: CC BY-2.0.

Los especialistas llaman a detener su expansión. Productores frutihortícolas, usuarios de telefonía y televisión por cable y profesionales de la salud, reclaman frenar su reproducción. Desde el Estado nacional, se trabaja en una campaña de comunicación a la que ahora se sumó la provincia de Buenos Aires.

«El mensaje principal para los vecinos es que no la trasladen, no la alimenten, ya que no es una mascota y puede trasmitir parásitos y enfermedades graves como la leptospirosis» explicó Adriana Ricci, directora de Recursos Naturales del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) bonaerense.

La ardilla de vientre rojo (Callosciurus erythraeus) es una especie originaria del sudeste asiático que fue introducida con fines ornamentales en el partido de Luján, hace 50 años. El roedor se estableció en la zona y desde allí expandió su presencia y ahora amenaza la biodiversidad, la salud, la producción y los servicios.

«Es un roedor, necesita usar sus dientes y uno de los problemas que genera es el daño continuo a los cables de comunicaciones, así como destrucción de corteza de árboles y plantaciones de frutales», agregó Ricci.

Según estudios del Grupo de Ecología de Mamíferos Introducidos (EMI) de la Universidad Nacional de Luján, la población de esta ardilla supera los 100 mil individuos e «invaden» 2186 kilómetros cuadrados, un área que equivale a diez veces la Ciudad de Buenos Aires.

La ardilla de vientre rojo también se detectó en parques de la Ciudad de Buenos Aires y en las provincias de Mendoza, Córdoba y Santa Fe.

Mapa: distribución de la ardilla de vientre rojo en Argentina:

Las áreas coloreadas indican la presencia del roedor.

Fuente: datos del Sistema Nacional de Información sobre Especies Exóticas Invasoras

Los daños que causa la ardilla de vientre rojo

Al encontrar condiciones adecuadas para sobrevivir y reproducirse, su población aumenta, generando daños tales como efectos sobre la salud, ya que al igual que otros roedores silvestres, pueden transmitir a las personas parásitos y enfermedades tan graves como la leptospirosis. La estrecha cercanía de esta ardilla con el hombre y sus animales domésticos resalta la necesidad de generar conciencia acerca de las zoonosis que puede transmitir.

Además, la presencia de las ardillas exóticas causa impactos negativos sobre la biodiversidad , afectando especies vegetales y actuando como predador o competidor de la fauna silvestre.

Y afecta la producción: la dieta de estas ardillas está basada principalmente en semillas y frutos, muchos de los cuales son producidos para consumo humano (cítricos, nueces, duraznos, higos, kiwis, manzanas y peras).

Asimismo, descorteza árboles, favoreciendo que el tronco o las ramas se sequen, se infecten de hongos, o disminuya la calidad de la madera destinada a la producción forestal.

Impactos económicos: rotura de sistemas de riego y cableado. Roen mangueras, cables de electricidad, TV y telefonía y transformadores eléctricos.

La clave: prevenir su expansión

Todos los años se detectan nuevos sitios donde la ardilla de vientre rojo se ha establecido. Desde OPDS consideran que «es clave generar conciencia y trabajar fuertemente en prevención para evitar su expansión, comercialización, tenencia, traslado y liberación», informó ese organismo en un comunicado.

En ese sentido, desde la autoridad ambiental provincial subrayaron que «la tenencia responsable de mascotas incluye saber qué tipo de animales de compañía se pueden tener. En este caso, vale considerar que la ardilla no es una mascota ni un adorno y que frenar su expansión para proteger la biodiversidad, la salud y la producción, está en manos de todos».

[su_note note_color=»#a5c92e»]Qué hacer ante la presencia de ardillas de vientre rojo: Informar en el municipio o llamar al 0800-222-1362 (OPDS), 0221-429-5206 o 429-5236. O por email a florayfauna@maa.gba.gov.ar[/su_note]

Ayudanos a detener su expansión.