El acuerdo de YPF con Chevrón para extraer depósitos de shale mediante fracking buscará revertir un largo declive en la producción de gas y petróleo. Sin embargo, grupos defensores del medio ambiente y diversas organizaciones ponen el acento en los riesgos que implica usar la técnica de la fractura hidráulica para extraer hidrocarburos.Fracking: Fractura Hidráulica

Los combustibles fósiles han llegado a su límite en Argentina luego de 200 años de consumo y eso ha llevado a explorar nuevas opciones y técnicas. De acuerdo al Departamento de Energía de Estados Unidos, el país tiene las segundas reservas más importantes del mundo en gas no convencional (shale gas) y las cuartas en petróleo no convencional (shale oil).

Fracking es un proceso en el cual se perfora la tierra, enviando previamente a la roca una mezcla de agua, arena y químicos a alta presión para liberar el gas o el petróleo adentro de la misma. El proceso se puede realizar de forma vertical o perforando horizontalmente la placa de roca y creando caminos para liberar los combustibles.

La asociación entre YPF y Chevrón comenzará con un programa piloto de fractura hidráulica de US$300 millones en el área “Enrique Mosconi” que forma parte de la reserva de Vaca Muerta en Neuquén. La segunda fase requerirá perforar 1500 pozos que llevarán a producir en 2017 50 millones de barriles de petróleo y 3 millones de metros cúbicos de gas por día, transformando al área como la más productiva de Argentina.

“Hicimos una protesta de 24 horas en contra del acuerdo y el uso del fracking en Argentina. Queríamos mandar un mensaje a las empresas y a los gobiernos de que estamos en contra de una iniciativa que va a tener un grave impacto en el suelo”, sostuvo Lefxaru Nahuel, representante de la comunidad mapuche del área donde se desarrollará Vaca Muerta. Las comunidades indígenas tomaron el predio petrolero luego de enterarse de la firma del acuerdo.

“Fracking es una técnica más agresiva para el medio ambiente que las formas convencionales de extraer combustible. Se deben talar muchos árboles y usar grandes cantidades de agua, las cuales deben ser tratadas luego de su uso. Queremos que YPF haga los estudios ambientales correspondientes antes de empezar a perforar”, agregó Nahuel.

El riesgo ambiental

De acuerdo con organizaciones ambientalistas, el fracking usa grandes cantidades de agua y como las mismas no están disponibles en el área de perforación deben ser trasladadas hasta allí. Las sustancias químicas utilizadas para liberar el gas y el petróleo pueden contaminar las napas de agua y sismos pueden ocurrir debido a la alta cantidad de perforaciones que deben realizarse.

“Se tienen que hacer muchos pozos y eso lleva a que el proyecto ocupe mucho espacio físico. Los acuíferos se pueden contaminar por filtraciones del agua con químicos usada. Las empresas dicen que las técnicas son seguras pero no tienen pruebas concretas”, consideró Hernán Scandizzo, miembro de la organización Observatorio Petrolero Sur.

El presidente de Los Verdes Juan Carlos Villalonga, primer partido verde de Argentina, adhiere con Scandizzo y consideró que “hay muchas dudas con respecto al proyecto y altos riesgos ambientales de contaminar las reservas de agua”.

“La gran cantidad de dinero que se va a usar en este proyecto implica que el gobierno planea explotarlo por muchos años. Esto incrementa la dependencia de Argentina en combustibles fósiles para las próximas décadas, en vez de discutir seriamente el modelo energético. Los problemas actuales de energía no van a desaparecer rápidamente”, agregó.

La organización ambientalista Greenpeace publicó un comunicado de prensa criticando el acuerdo de YPF con Chevrón, el cual “aumenta el cambio climático, demora el uso de energías renovables y afecta a comunidades locales”.

“El gobierno nacional continúa basándose en un modelo de combustibles fósiles que ha llevado a la crisis energética que tenemos actualmente”, sostuvo Mauro Fernández, coordinador de la campaña Clima y Energía de Greenpeace.

Respondiendo a las acusaciones de los grupos ambientalistas, YPF publicó un comunicado de prensa donde asegura que todos sus proyectos son realizados “protegiendo el medio ambiente” y  que “un plan de remediación ha sido aplicado de acuerdo a las legislaciones provinciales”. Neuquén aprobó un conjunto de reglas para la extracción de shale oil y gas, las cuales “tienen el objetivo de prevenir y minimizar el impacto ambiental”, de acuerdo al acta 1483/12.

El Instituto Argentino de Petróleo y GAS (IAPG) asegura que el fracking no posee riesgos ambientales ya que “las reservas de agua están correctamente protegidas” y “el agua que queda luego de la extracción es correctamente tratada”.

“Esta técnica usa grandes cantidades de agua pero no hay diferencia con el resto de las fuentes de energía que también necesitan agua. Es común usar químicos en la industria de los hidrocarbonos por varias razones. Sin embargo, esas sustancias nunca entran en contacto con el medio ambiente. Además, no hay un vínculo entre los sismos y los proyectos de shale oil y gas”, remarcó Ernesto López Anadón, presidente del IAPG.

Comunidades en contra del fracking

La exploración de petróleo y gas no convencional comenzó en el 2008 en Neuquén cerca de la reserva provincial Auca Mahuida y de comunidades indígenas como Gelayko. Fue el primer proyecto de fracking de América Latina y “llevó a que muchas personas que vivían ahí se enfermaran”, aseguró Lefxaru Nahuell. Actualmente la técnica se implementa en Río Negro, Chubut y Santa Cruz y hay proyectos para Salta, Mendoza, Buenos Aires, Entre Ríos y Chaco.

Debido al riesgo ambiental, muchos pueblos y comunidades se declararon “libres de fracking” en todo el país. El departamento de San Carlos en Río Negro fue el primero en Argentina el 2012 y el tercero en América Latina. Le siguieron Villaguay, Concepción del Uruguay y Colón en Entre Ríos y otras localidades en Mendoza.

“Nos enteramos de esta técnica leyendo una nota de Fidel Castro sobre el tema. Cuando nos enteramos de que nuestra área era un posible lugar de explotación decidimos prohibirlo. Las técnicas convencionales de extracción de petróleo y gas no son controladas debidamente y podría pasar lo mismo con el fracking”, sostuvo José Chandía, concejal de Cinco Saltos.

 

Foto de Fracking: Daniel Foster. Licencia: CC BY-NC-SA 2.0.

Fuentes consultadas:

Hernan Scandizzo: contacto@opsur.org.ar

Juan Carlos Villalonga: prensa@losverdes.org.ar

Greenpeace: mariana.ciaschini@greenpeace.org

IAPG: gmasarik@iapg.org.ar

Lefxaru Nahuel: 0299-156340448

Jose Chandía: 0299 4666358

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