Expertos debaten sobre ciudades sustentables

Del 2 al 4 de julio tendrá lugar el Primer Seminario Binacional de Ciudades Sustentables en Buenos Aires.  Entre los temas que se abordarán se destacan la construcción de ciudades sustentables, la problemática del agua y la perspectiva de género, entre otros.

ciudades sustentables

El seminario es organizado por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, el Instituto Brasileiro de Proteí§í£o Ambiental y la Fundación Ecologista Verde en el Auditorio de la Fundación UOCRA de la Ciudad de Buenos Aires.

A cargo del secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, Juan José Mussi, y de Ana Maria Tambellini, de la Coordenaí§í£o-Geral de Vigilí¢ncia Ambiental em Saúde, Secretaria de Vigilí¢ncia em Saúde/Ministério da Saúde, Brasil, se realizará la Exposición de Alto Nivel sobre Ciudades Saludables.

Asimismo tendrá lugar la Conferencia Magistral “Ciudades: Morada de Vida o Desertificación Del Mercado”, encabezada por el profesor Carlos Galano, de la Maestría de Comunicación Estratégica de la Universidad Nacional de Rosario, UNR (Argentina), Cátedra Salud Ambiental. Facultad de Medicina UNR, Argentina.

El acto de apertura contará con las palabras del secretario Juan José Mussi, junto con Gerardo Martínez, Secretario General de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA);Ariel López, Subsecretario de Coordinación de Políticas Ambientales de la SAyDS, Carlos Bocuhy, Presidente do Instituto Brasileiro de Proteí§í£o Ambiental (PROAM), Laura Juárez, Presidenta del Consejo Federal de Medio Ambiente de Argentina (COFEMA) y Adriana Mandarino, Diretora do Conselho Nacional do Meio Ambiente do Brasil (CONAMA).

Información:

El Primer Seminario Binacional de Ciudades Sustentables en Buenos Aires se realizará los días 2, 3 y 4 de julio de 2013 en la Sala Hugo del Carril, Auditorio Fundación UOCRA, Rawson 42. Almagro. La entrada es libre y gratuita con inscripción previa: (011) 4348-8651 educacion@ambiente.gob.ar

Descargar: Programa Seminario Ciudades Sustentables 2013

 

Foto de este artículo: Damián Profeta. Licencia: CC BY SA

Cambio climático, adaptación y desafíos

La Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires llevó adelante junto con la Universidad I Salud la jornada “La Región Metropolitana de Buenos Aires y las acciones de adaptación frente al Cambio Climático”. 

Actores gubernamentales y organizaciones ambientales dijeron presente en el evento para dar a conocer estudios recientes sobre la temática y analizar las acciones que la ciudad y la provincia de Buenos Aires están llevando adelante para mitigar los efectos de los cambios ambientales.Cambio Climático: jornada de la Defensoría del Pueblo

“A escala continental, regional y de cuencas oceánicas, se han observado numerosos cambios a largo plazo en el clima: en las temperaturas y hielos del írtico, en las precipitaciones, en la salinidad del océano y en los patrones de viento y aspectos de tiempo extremo, incluyendo sequías, precipitaciónes severas, olas de calor e intensidad de ciclones tropicales”, sostuvo la doctora Gabriela Lakkis, coordinadora del programa para el Estudio de Procesos Atmosféricos en el Cambio Global.

La licenciada Shelica Mozobancyk lidera el Programa Interdiscilplinario de la Universidad de Buenos Aires sobre Cambio Climático y llevó adelante, junto con su equipo de trabajo, una investigación sobre la percepción social del cambio climático. “No debemos dar por sentado que todos hablamos de lo mismo cuando nos referimos a este tema. El modo en que las personas perciben que el cambio climático puede afectarnos no parece coincidir con los impactos que más preocupan a los científicos”, consideró.

También estuvo presente la doctora Silvia González, quien forma parte del programa de Investigaciones en Recursos Naturales y Ambiente de la Universidad de Buenos Aires. El mismo reúne a profesionales de diversas facultades para llevar adelante estudios e investigaciones relacionados al cambio climático. González y su equipo trabajan en el proyecto “Vulnerabilidad social, riesgo y adaptación al cambio climático en el Aglomerado Gran Buenos Aires.

“En las sentencias judiciales por daño ambiental, el cambio climático aparece en una pequeña proporción. La mayoría corresponde a problemas de contaminación y no a cuestiones referidas al cambio climático”, sostuvo González, refiriéndose al análisis de sentencias judiciales llevado adelante para su investigación.

Acciones llevadas adelante

Con 3 millones de habitantes y otros 3 que ingresan todos los días, la Ciudad de Buenos Aires ha sufrido en los últimos años graves problemas relacionados al cambio climático. Javier Corcuera, presidente de la Agencia de Protección Ambiental, es consciente de eso. “Para el 2030 se espera un calentamiento generalizado de toda la región, aumentos de precipitación, intensidades crecientes de viento y degradación de la calidad de aire”, sostuvo.

Es por eso que la Ciudad ha implementado un conjunto de acciones, descriptas por Corcuera en su presentación. Cubiertas verdes en los techos de escuelas y oficinas públicas es uno de los programas, que permite la retención y absorción de agua de lluvia y consecuentemente reducir el riesgo de inundaciones. Se está trabajando también en incrementar el arbolado urbano, ampliar la red meteorológica e incrementar la capacidad de respuesta del sistema de salud.

La provincia de Buenos Aires está todavía sufriendo los efectos de la grave inundación de la ciudad de La Plata y también está trabajando en diversos programas para mitigar los efectos del cambio climático. “Queremos lograr una mayor vinculación entre el sector académico, organizaciones civiles y organismos gubernamentales en temas ambientales”, afirmó la ingeniera Mónica Casanovas, directora del área de Cambio Climático de la provincia.

Entre las acciones implementadas, Casanovas hizo referencia a un relevamiento y difusión de información sobre cambio climático, actividades de capacitación y un sistema de alerta temprana basada en planes de contingencia, pronósticos meteorológicos de corto plazo y monitoreo en tiempo real en momentos críticos.

Datos de los expositores:

-Lucas Di Pietro Paolo. Coordinador de Adaptación al Cambio Climático de la Nación ldipietro@ambiente.gob.ar

-Javier Corcuera. Presidente de la Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad de Buenos Aires jcorcuera@buenosaires.gob.ar

-Mónica Casanovas. Directora de Cambio Climático de la provincia de Buenos Aires. monicasanovas@gmail.com

-Silvia González. Programa de Investigaciones en Recursos Naturales y Ambiente (PIRNA) sgg@filo.uba.ar

Foto: Gentileza Defensoría del Pueblo

Shale oil, ¿el villano disfrazado de heroe?

Pese a que su extracción es extremadamente costosa, se estima el shale oil revolucionará el mapa energético global. Pero ¿existen certezas sobre la manera en que repercutirá en el medio ambiente? Shale oil en Argentina - Claves21 noticias ambientales

Las reacciones sobre la extracción del hidrocarburo no convencional conocido como shale oil han sido diversas. Algunos, enfervorizados, hablan de “la energía del futuro”. Otros, más cautos, sostienen que es “una opción interesante a evaluar”. El hecho concreto es que el petróleo de esquistos bituminosos ocupa hoy un lugar relevante en las agendas energéticas a nivel tanto nacional como internacional.

El por qué de esta relevancia la podemos entender claramente si tenemos en cuenta el certificado de defunción que se le ha firmado al petróleo convencional.

Hace ya varias décadas que se sabe de la existencia del shale oil; pero ha pasado a ser alta prioridad para los gobiernos desde que un estudio del Departamento de Energía de los Estados Unidos reveló que la Argentina es el tercer país con mayores recursos potenciales de gas no convencional, detrás de China y de Estados Unidos.

A partir de ese momento, el megayacimiento conocido como Vaca Muerta adquirió cada vez más popularidad. Se estima que los recursos no convencionales de shale oil en la Argentina suman 774 billones de pies cúbicos. No son pocos los analistas de la economía y de la geopolítica que se entusiasman ante estas novedades energéticas. “Con paciencia, tiempo y dinero los resultados dentro de unos años pueden ser fabulosos. Pero enfatizo el factor dinero, porque las extracciones son costosísimas y complejas”, sostiene el periodista especializado Ignacio Ros. “Los beneficios de contar con este tipo de hidrocarburo no convencional son altísimos. Por ejemplo Estados Unidos tiene planificado el autoabastecimiento energético en un mediano plazo. Pasa a ser exportador”, concluye.

Por su parte, el periodista chileno Felipe Ramírez Mallat, editor para América Latina de la revista de negocios Inversor Global, asevera: “con un marco regulatorio estable, la extracción puede propiciar un crecimiento exponencial en todos los niveles. Hoy en día dos procesos tecnológicos como la perforación horizontal y el fracturamiento hidráulico se han abaratado lo suficiente como para cambiar la oferta de combustible como nadie lo imaginaba. La Argentina no puede dejar pasar esta oportunidad”.

Con respecto a las cuestiones de extracción, el recurso utilizado para este fin es mucho más complejo que el del gas tradicional, ya que el shale estaba “escondido” entre las rocas. Extraerlo es muy costoso. La AIE estima que desde la fecha hasta el año 2035, aproximadamente se van a gastar 35 mil millones de dólares.

La perforación horizontal necesaria para su extracción permite a los taladros llegar a una angosta capa de piedra sedimentaria laminada a más de 1.500 metros bajo tierra. Una vez que llega a la roca, dobla en forma horizontal a lo largo del estrato. Y el fracturamiento hidráulico permite sacar el petróleo y el gas atrapados en las grietas. Luego precisa ser procesado, embarcado y almacenado. Tengamos en cuenta que son proyectos con una vida útil de más de 20 años.

Hace sólo unas semanas, en un seminario sobre finanzas dictado por el IAEF (Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas), Walter Molano, director del prestigioso BCP Securities enfatizó en el impacto estratégico global que tendrá la extracción de estos grandes reservorios y en las modificaciones que impondrá en el esquema energético mundial ya que varios países pasarán al frente a la hora de tanto de abastecerse como de exportar.

Las aseveraciones y los informes especializados sobre energía no nos dejan dudas al asegurarnos que nos encontramos en el umbral de un nuevo paradigma energético.

Repercusiones del shale oil en el medio ambiente

La contracara a la algarabía general por las oportunidades que puede brindar este nuevo hidrocarburo se ven por estos días en algunos países de la Unión Europea. Francia, República Checa, Bulgaria y Rumania han suspendido el trabajo de exploración en sus yacimientos por considerar que el impacto en el medio ambiente es demasiado grande.

Por ejemplo Rumania ha decidido congelar las exploraciones para hallar el gas de esquisto hasta que se llegue a una conclusión final sobre los efectos sobre el medio ambiente de la técnica de fracturación hidráulica. No es un tema menor si tenemos en cuenta los apremios con los que cuentan hoy los países de la Unión Europea a la hora de recibir inversión directa y de crear puestos de trabajo.

El desafío a nivel energético y económico está más que claro: atraer inversiones millonarias para extraer los recursos y aprovecharlos al máximo. Pero el otro desafío igual de trascendental consiste en aprovechar las oportunidades que brindan los hidrocarburos ocasionando el menor costo ambiental posible.

Hay que tener en cuenta que en el proceso de extracción la fractura de la roca madre demanda grandísimas cantidades de agua que se contamina con lubricantes.

La conclusión es que la revolución del shale gas es muy prometedora. Como sostienen los especialistas, ésta tienen la potencialidad de reconfigurar el mapa energético mundial.

Pero mientras se trazan planes sobre inversiones y posibles beneficios económicos, el nivel de dióxido de carbono alcanza niveles nunca vistos antes en el planeta Tierra y los cambios en el clima y en el nivel del mar son clara evidencia de un comportamiento que se debe modificar.

Las perspectivas no dejan de ser auspiciosas; pero requieren de un análisis serio y consecuente. Sólo explotando las reservas de shale oil de manera responsable y con el monitoreo gubernamental podrá garantizar que las nuevas fuentes de energía representan un logro.

Fuentes: Ignacio Rios nachoros@gmail.com /Felipe Ramírez framirez@inversorglobal.com /Walter Molano BCP Securities

Links para más información: http://geology.com/energy/world-shale-gas/    http://www.eia.gov/forecasts/aeo/

Foto: Wikipedia Commons. Autor Rjcastillo

El medio ambiente y los límites de la «década ganada»

Política ambiental de Argentina. Foto: bosque de yungas en Catamarca, Argentina

De acuerdo a las Naciones Unidas, América Latina es el continente con mayor biodiversidad del planeta, lo que le permite tener ecosistemas con gran capacidad y habilidad para coevolucionar con un cambiante medio ambiente debido a la acción antrópica.

La responsabilidad de los gobiernos latinoamericanos de elaborar e implementar políticas ambientales a fines de proteger recursos estratégicos (glaciares, bosques, entre otros) se hace cada vez más necesaria. El desarrollismo exacerbado que viven muchos países latinoamericanos subraya los límites de esta llamada »década ganada».

Argentina es un país caracterizado por tener una gran variedad de ecosistemas, climas y recursos naturales. El uso de ciertos recursos, cuyos precios internacionales son altos, favorece al aumento de inversiones en las industrias extractivas. No obstante, pese a la creación de puestos de trabajo y el desarrollo de economías locales, estas actividades productivas tuvieron sus repercusiones no solamente en el nivel eco-sistémico (con alteraciones ecológicas como la pérdida de biodiversidad), sino también a nivel social (grupos indígenas expulsados de sus tierras y perjuicios a la salud en pueblos cercanos a actividades contaminantes). Por ello, una política ambiental es de relevancia para una buena regulación no solamente de las actividades económicas sino también para la calidad de vida de las poblaciones.

Existen políticas que buscan que se perfile a la Argentina como un país que respeta al medio ambiente: por ejemplo, Argentina tiene el parque fotovoltaico más grande de América Latina en la provincia de San Juan y posee también el parque eólico más grande del continente en la provincia de Chubut.  Ambos ejemplos demuestran un intento de liderazgo dentro de una región que se encuentra en vías de desarrollo.

En contrapartida, hubo dos grandes leyes que generaron conflictos políticos en Argentina: la Ley de Bosques (sancionada en el 2007) y la Ley de Glaciares (sancionada en el 2010). Ambas leyes regulan industrias estratégicas para muchas provincias (en el primer caso, la industria maderera y las fronteras de producción agrícola y en el segundo, la minería) mediante la protección de ciertos recursos claves como los bosques nativos y los glaciares. Ambos ofrecen servicios ambientales (regulación de la temperatura ambiental, regulador hídrico, entre otros) y era menester protegerlos frente al despilfarro existente.

La problemática en la actualidad reside en la implementación de estas leyes. La primera ley fue reglamentada a nivel nacional en el 2009, y la segunda en el 2011. Ambas registran un atraso en su reglamentación pese a su naturaleza prioritaria, subrayando conflictos de intereses socio-económicos. Siguen presentando atrasos y defectos en la implementación: las provincias del Norte no reciben los recursos del Fondo para la Conservación de los Bosques Nativos (uno de los pilares para frenar la deforestación) y no se ha terminado aún el inventario de los glaciares, base fundamental de la Ley de Glaciares. Mientras tanto, sigue la deforestación y los glaciares no se encuentran protegidos.

¿Por qué ocurre esto? Porque no existe una política de Estado ambiental. En un primer punto, no existe un Ministerio de Medio Ambiente sino una Secretaría de Medio Ambiente (dependiente de la Jefatura de Gabinete) quitándole un gran peso político. En un segundo punto, no existe un entramado institucional (burocracias nacional y provinciales, por ejemplo) que permitan una coordinación eficiente de los recursos y una mejor implementación de las leyes ambientales. Finalmente, no parece haber una voluntad política de poner las problemáticas ambientales entre las prioridades gubernamentales, destinando pocos recursos (como en el caso de la Ley de Bosques). Por ende, se puede decir que Argentina tiene iniciativas aisladas muy interesantes pero que terminan perdiendo peso y relevancia ya que no se encuentran dentro de un marco institucional adecuado. Una política ambiental de largo-plazo está aún en espera.

 

La foto de este artículo pertenece a Gonzalo Martínez y se utiliza en cumplimiento de los términos de su licencia Creative Commons Atribución 3.0.

Una propuesta integral para la educación ambiental

En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, este miércoles se realizará la presentación del libro Pintemos de verde la educación. Aportes para una política nacional de educación ambiental, de Jorge Augusto Cuello.

Libro educación ambientalAbogado, especialista en Derecho Ambiental, Jorge Cuello no se conforma con su trabajo en la defensa del medio ambiente desde distintas organizaciones como la Asociación Civil Econciencia, la Federación Universitaria Argentina, el Movimiento Agua y Juventud y el Parlamento por el Agua. Decidido a aportar todos sus conocimientos también en el ámbito de la educación, este miércoles presenta su libro Pintemos de verde la educación. Aportes para una política nacional de educación ambiental, a las 18.30, en el Hotel Bauen (Callao 360, Piso 1, Salón Consular 3). Además, celebrando el Día Mundial del Medio Ambiente, la presentación estará acompañada de un debate en el que podrán participar todos los presentes.

“La idea de escribir el libro surgió en el 2010, a partir de un trabajo final que tenía que realizar para aprobar un curso de doctorado dirigido por Ricardo Lorenzetti en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires. Nos sugirió que lo hiciéramos pensando en realizar algún aporte para resolver los problemas concretos que tiene la sociedad, y me propuse hacer estas reflexiones y aportes para instrumentar una política nacional de educación ambiental”.

Pintemos de verde la educación analiza las obligaciones que tiene el Estado para garantizar el derecho a la educación, las obligaciones de las autoridades surgidas de la Constitución Nacional y las leyes para promover la educación ambiental, el estado actual de la educación ambiental en la Argentina, y enumera un conjunto de ideas y propuestas orientadas a estructurar una política nacional de educación ambiental en nuestro país.

La falta de contextos

En cuanto a la situación actual de la educación ambiental, Cuello explica que el principal problema es que tanto en la enseñanza primara como secundaria se aborda sólo desde las Ciencias Naturales, dejando de lado los contextos económicos, políticos, sociales y culturales en el que se desarrollan los procesos ambientales globales, nacionales y locales. “En muchos lugares ni siquiera existe, y otras tantas veces son las editoriales privadas de libros de texto las que fijan los contenidos porque las autoridades no lo hacen. Además, en la mayoría de las universidades los temas ambientales quedan reducidos a las asignaturas optativas que cursan muy pocos alumnos”.

Ante esta realidad, la propuesta de Cuello es incorporar a todos los niveles de enseñanza “el análisis crítico de la problemática ambiental en todas las materias, incluyendo además materias específicas y obligatorias que se ocupen de la cuestión ambiental”. Pero el trabajo no termina ahí, sino traspasa el ámbito formal de la educación para llegar a toda la sociedad, con campañas de difusión sobre las problemáticas ambientales que expliquen cuáles son sus causas, consecuencias y alternativas, y que involucren no sólo al Estado sino también a las organizaciones sociales y a los medios de comunicación.

La existencia de obligaciones legales que surgen de la Constitución, la ley de educación nacional y las leyes de presupuestos mínimos ambientales avalan el pensamiento de Cuello y establecen que “el Estado debe promover la educación ambiental tanto en el ámbito formal, es decir en las aulas de todos los niveles de enseñanza, como en el ámbito no formal”. A esto, Cuello agrega que también existen obligaciones políticas que el Estado y los gobiernos en todos los niveles (nacional, provincial y municipal) deben asumir: “No sólo deben cumplir con las normas y promover la educación ambiental, sino también ocuparse del control de los vertidos tóxicos, el ahorro de energía, la potabilización del agua, el saneamiento de las cuencas hídricas, el mantenimiento de los espacios verdes a través del arbolado y las podas, la prevención de las inundaciones, la construcción y mantenimiento de los sistemas de drenajes urbanos, la gestión, separación y reciclaje de la basura, el uso de agroquímicos y otros temas”.

Para finalizar, Jorge Cuello explica que hay mucho por hacer en materia de educación ambiental, pero que en la actualidad este tema no está en la agenda ni del gobierno ni de la oposición. “Existen buenas experiencias a nivel local en los municipios o en el accionar de muchas organizaciones ambientales que hay que apoyar desde el Estado Nacional, pero para eso se necesita voluntad política. Esperemos que este libro contribuya con ese objetivo”, concluye Cuello.