VIDEO: Cómo es navegar el Riachuelo, el río más contaminado de Argentina

Claves21 se subió a una lancha para recorrer las aguas del Matanza-Riachuelo. Fue una oportunidad para documentar en videos y fotos el estado de situación de la cuenca baja de esta herida abierta, que no sólo se trata de contaminación, sino también de desigualdad social y desidia gubernamental.

Ya pasaron casi 9 años desde que la Corte Suprema de Justicia les ordenó al Estado nacional, a la Ciudad de Buenos Aires y al gobierno bonaerense que sanearan la cuenca Matanza-Riachuelo. Se trató de un fallo inédito, conocido como causa «Mendoza», que exigió la puesta en marcha de acciones que mejoren la calidad de vida de los habitantes de la cuenca, recompongan el ambiente -agua, aire y suelos-, y prevengan «daños con suficiente y razonable grado de predicción».

No sólo mirar el agua

Como se desprende del fallo, no sólo se trata de recomponer el agua, sino también el aire, los suelos, la biodiversidad y las condiciones de vida de la población. Cecilia Iglesias, de la Coordinación de Proyectos de Residuos Sólidos de Acumar -Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo-, el organismo responsable de ejecutar el Plan Integral de Saneamiento Ambiental de la cuenca, le subrayó este aspecto a Claves21. «Tenemos que trabajar más en el territorio que dentro del río», expresó.

Saneamiento del Riachuelo: más sombras que luces

La Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) señaló el año pasado que «algunas de las metas establecidas lograron resultados favorables, mientras que la mayor parte de las mismas aún continúan pendientes de resolución». Asimismo, alertó sobre el «estancamiento» en el que se encontraba la gestión del saneamiento.

En diciembre, tras la audiencia pública convocada por la Corte Suprema para analizar el grado de avance en el cumplimiento del fallo «Mendoza», FARN y otras organizaciones integrantes del Cuerpo Colegiado que representa a la sociedad civil en el proceso de saneamiento, concluyó que en 8 años sólo se había cumplido un 20 por ciento del mandato del máximo tribunal.

Mudar a las familias afectadas

Uno de los aspectos más demorados es el de la relocalización de las cerca de 18.000 familias que viven en las márgenes del Riachuelo. Al respecto, Andrés Nápoli, director ejecutivo de FARN, alertó que en el caso de la Ciudad de Buenos Aires, «sólo se ha avanzado en un 35 por ciento» del total de relocalizaciones y ese porcentaje desciende al 12 por ciento para la Villa 21-24 de Barracas.

Defensor del Pueblo se busca

El fallo «Mendoza» ordenó la creación de un Cuerpo Colegiado integrado por el Defensor del Pueblo de la Nación y organizaciones no gubernamentales que representan a los afectados. Sin embargo, el cargo de Defensor del Pueblo está vacante desde 2009. «No parece haber intenciones de cubrirlo», consideró Antonio Elio Brailovsky, especialista en ambiente y ex defensor adjunto de la Ciudad de Buenos Aires.

Una población expuesta a la contaminación biológica y química

La contaminación del Riachuelo se debe al vertido de desechos de origen biológico y químico, y los riesgos están en el agua, en el suelo y en el aire. Diarreas, intoxicaciones, bronquiolitis, erupciones cutáneas, infecciones de todo tipo, problemas respiratorios crónicos y lesiones en órganos y del sistema nervioso, entre muchas otras enfermedades son comunes entre los habitantes más próximos al río, en especial en chicos y chicas, por la alta concentración de cromo, cobre, plomo y otros metales pesados, junto con bacterias de origen fecal.

Imágenes de un viaje por las aguas del Riachuelo

Recursos sobre el Riachuelo

Los afroecuatorianos no logran despertar de la pesadilla de la contaminación

Los pobladores del norte de Esmeraldas, Ecuador, denuncian la contaminación de ríos y fuentes de agua, un problema que los perjudica desde hace más de seis años. Saben que los tóxicos están en sus cuerpos y piden ayuda al Gobierno.

Las comunidades se manifestaron y denunciaron la contaminación de los ríos en Esmeraldas.

Las comunidades se manifestaron y denunciaron la contaminación de los ríos en Esmeraldas.

Granos bravos

La Organización Mundial de la Salud advierte que más de 0,1 mg/l de aluminio en el agua puede ser peligroso para la salud. Niños y jóvenes al norte de Esmeraldas, en Ecuador, se bañan en ríos con concentraciones de aluminio de hasta 18 mg/l.

Uno de ellos es Adamary. Ella tiene 15 años. Vive con su familia en la parroquia Selva Alegre, a la orilla del Río Santiago, en el cantón Eloy Alfaro. Su rostro moreno está lleno de granos, que le pican día y noche. En la zona se los conoce como “granos bravos”. Adamary asegura que se debe a la contaminación del río y sospecha que la causa es la minería. El poco dinero que consigue su padre de la tala de madera solo abastece las necesidades básicas de la familia, y no les alcanza para comprar la crema que podría aliviar su picazón. Su familia forma parte del 84,6% de la población que no tiene las necesidades básicas cubiertas en el norte de Esmeraldas.

Su hermana melliza, Maripier, tiene una mancha café oscura en el pecho. Ella dice que es un hongo que le crece después de sumergirse en el agua. Cuando el río está muy turbio y las lluvias son escasas, las hermanas y sus padres deben caminar dos horas por el monte hasta encontrar un estero de agua limpia. Hace más de un año que el sistema de agua potable de la comunidad se dañó y desde entonces dejó de funcionar.

Maripier tiene una mancha café oscura en el pecho. Dice que es un hongo que le crece después de sumergirse en las aguas del Río Santiago.

Maripier tiene una mancha café oscura en el pecho. Dice que es un hongo que le crece después de sumergirse en las aguas del Río Santiago.

La minería del oro

Desde hace más de nueve años viene desarrollándose mucha actividad minera aurífera mecanizada cerca de los ríos en el norte de Esmeraldas. En el 2011, las comunidades del cantón Eloy Alfaro y San Lorenzo, especialmente la comunidad San Agustín, se manifestaron y denunciaron la contaminación de los ríos. La Secretaría Nacional del Agua, acudió a la zona para hacer análisis de los esteros. Los resultados demostraron que el agua no era apta, ni siquiera, para el consumo animal.

Ese mismo año, después de que el ejército destruyera cerca de 70 maquinarias de la minería ilegal, el gobierno intervino con la Empresa Nacional de Minería (ENAMI). Dicha institución, prometió reparar los daños ambientales causados por la minería informal e ilegal, pues hasta entonces no existía la llamada minería formal.

[su_note note_color=»#99CC00″ text_color=»#000000″ radius=»20″]Unas 25 organizaciones sociales y Gobiernos Autónomos Descentralizados exigieron la reparación ambiental.[/su_note]

Cinco años después, el pasado 23 de noviembre, una delegación de 40 personas llegó al exterior del Palacio de Carondelet en Quito, donde expresaron, con una protesta pacífica y colorida, que el pueblo afroesmeraldeño seguía sufriendo los efectos de la contaminación provocada por la minería, por los cultivos de palma africana y por la deforestación intensiva en los bosques como el Chocó.

En un comunicado, entregado a las autoridades del Gobierno nacional, 25 organizaciones sociales y Gobiernos Autónomos Descentralizados exigieron la reparación ambiental que había quedado solo en una promesa.

El ENAMI desempeñó la función de formalizar a los mineros artesanales, que con bateas de madera y mercurio sacan oro a las orillas de los ríos. Reunió a los mineros artesanales para formar la asociaciones, con la de Corprosan y les otorgó retroexcavadoras para ejecutar minería a pequeña escala. Según el decreto nro. 970 de la presidencia, el ENAMI concesionó un área de minería de 18.000 hectáreas que comprenden el río Santiago, Huimbí, Cachaví y Carolina.

[su_note note_color=»#99CC00″ text_color=»#000000″ radius=»20″]En la mayoría de los ríos afectados por la minería, los científicos encontraron una disminución significante de la biodiversidad acuática.[/su_note]

“Al tener una actividad ya formalizada puedes hacer un seguimiento de los montos de producción, y es de esta forma como el Estado obtiene su retribución”, afirmó el Ministro de Minas, Javier Córdova, quien preside el directorio de la empresa minera. Además, argumenta, que la minería a pequeña y gran escala se la puede controlar mejor que a la minería artesanal e informal, pues necesitan más requisitos, tal como una licencia ambiental o informes de producción.

En un estudio realizado en el 2014 por el Ministerio del Ambiente (MAE) y la Pontificia
Universidad Católica de Esmeraldas (PUCESE), consta que en los lugares donde el ENAMI intervino no hubo una reparación adecuada para recuperar el área explotada.

El documento describe que en estaciones como la del estero San Antonio, en el río de Cachaví, solo se taparon los huecos y aún se observaban las estructuras abandonadas de los campamentos y de piscinas inertes. En la mayoría de los ríos afectados por la minería, los científicos encontraron una disminución significante de la biodiversidad acuática. Eduardo Rebolledo, biólogo de la PUCESE, cuenta que en algunos ríos encontraron peces con malformaciones pero no sabe cuáles son los químicos responsables.

[su_note note_color=»#99CC00″ text_color=»#000000″ radius=»20″]La acumulación de los metales pesados y otros químicos en el organismo humano es silenciosa.[/su_note]

Estero Muerto

Antes de llegar a la comunidad de la joven Adamary, en el estero Muerto, las secuelas de la minería son parecidas. Tal como su nombre lo indica, el estero está muerto. No hay peces. El agua turbia del río tiene un color marrón claro. Desde una loma se observa una extensión, de aproximadamente 300 hectáreas, afectadas. Pocos árboles grandes surgen del suelo rojizo y aparecen parches totalmente pelados. Entre la maleza y la hierba se esconden tres de las 7.000 piscinas negras abandonadas por la minería en el territorio perteneciente a los dos cantones; “donde, en algunas, el arsénico se concentra hasta el 30%, cuando solo está permitido el 0,4%”, aseguró el Párroco de la parroquia de Borbón, Aldo Pusterla, quien ha colaborado en denunciar la contaminación de los ríos al norte de Esmeraldas.

Los peces que consumen las comunidades acumulan los tóxicos.

Los peces que consumen las comunidades acumulan los tóxicos.

Duquer, presidente de la comunidad maderera y minera de los Ajos, asegura que estas piscinas son criaderos de zancudos. Cuenta que hace dos meses, en su comunidad y otras cercanas, hubo una propagación de mosquitos que trasmitían paludismo.

De acuerdo a la base de datos de 2015 del Ministerio de Salud, las infecciones de las vías genitourinarias en el embarazo es la principal causa de morbilidad en el cantón Eloy Alfaro y San Lorenzo. Diarreas y gastroenteritis de presunto origen infeccioso es la tercera enfermedad más común.

[su_note note_color=»#99CC00″ text_color=»#000000″ radius=»20″]El arsénico, el mercurio y el azufre son metales que pueden provocar infertilidad, abortos y defectos de nacimiento.[/su_note]

Las consecuencias de la contaminación de los ríos en la salud de las personas no siempre son tan evidentes como un dolor de estómago, sarpullidos en la piel, infecciones vaginales o propagación de enfermedades por los zancudos. La acumulación de los metales pesados y otros químicos en el organismo humano es silenciosa y solo se hace presente con males que a veces son inexplicables, tales como el cáncer o el Alzheimer.

“Todo el mundo sataniza al mercurio pero hay otros metales como el hierro, el aluminio, el arsénico que también son peligrosos, todo depende de la cantidad. Al aluminio (que existe en niveles altos naturalmente) se lo vincula con la enfermedad de Alzheimer”, aseguró Rebolledo. Según el estudio del MAE y la PUCESE los metales pesados pueden afectar al ADN y los cromosomas de las personas. Uno de esos efectos es el síndrome de Down. El mercurio, junto a los herbicidas, es una de las causas que puede producir esta enfermedad, así como malformaciones. Mientras que el arsénico, el mercurio y el azufre son metales que pueden provocar infertilidad, abortos, defectos de nacimiento y, en el caso de los varones, daños en el esperma.

Los peces que consumen las comunidades acumulan los tóxicos. Los síntomas demoran en aparecer: los habitantes saben que llevan el problema dentro y que hay poco que puedan hacer.

“Estamos preocupados y queremos saber la causa directa de las enfermedades que estamos padeciendo. Hace unos seis o siete años atrás no teníamos tantas enfermedades, ahora tenemos muchas que no se pueden curar”. Cuando la enfermera auxiliar Feliza Caicedo habla sobre las enfermedades, en su mirada se nota la angustia y en su voz las ganas de hacerse escuchar. Lleva un turbante morado y un vestido flojo de figuras amarillas y azules. Caicedo El estero el Muerto no tiene vida. Cuando el río está turbio los habitantes saben que está contaminado. calcula que en lo que va del 2016 ha habido 45 casos de cáncer. “En este mes (noviembre) se reportaron 10 casos”, especifica. Cáncer de estómago, vaginales, de mama o de próstata, son los más comunes. Su desesperación más grande es no conocer de dónde vienen los químicos que causan las enfermedades y de no saber qué tan contaminados están sus cuerpos. Osvaldo Ruíz, de la pastoral Afro de Esmeraldas pide que se realicen exámenes del pelo de los comuneros para determinar el nivel de contaminación que existe en sus organismos.

La palmicultura

“¿Qué contamina más la minería o la palmicultura?” se cuestiona Duquer a la orilla del río Cachaví, donde a veces se baña a pesar de ser uno de los ríos más contaminados de la zona. Antes de llegar a los Ajos, hay que atravesar cultivos de palma africana por dos horas en auto.

[su_note note_color=»#99CC00″ text_color=»#000000″ radius=»20″]El cultivo masivo de palma ha destrozado bosques enteros, sobretodo en el Chocó, uno de los ecosistemas más biodiversos del mundo.[/su_note]

La palmicultura llegó al norte de Esmeraldas en los años 50, pero no fue sino hasta 1967 cuando se empieza a extender. En 1998 la palma africana ocupaba apenas 272 hectáreas. En la actualidad ocupan más de 40 000 hectáreas. Es decir, un equivalente a unas 38 000 canchas de fútbol. Más del 60% del suelo cultivable en la provincia de Esmeraldas está sembrado de palma a pesar de que gran parte de este territorio es ancestral y según la Ley  está prohibida su venta.

Este cultivo masivo ha destrozado bosques enteros, sobretodo en el Chocó uno de los ecosistemas más biodiversos del mundo, el cual según el Fondo de Ecosistemas Críticos (CEPF, por sus siglas en inglés) solo queda un 2% en el Ecuador.

No se sabe a ciencia cierta si los químicos que utilizan las palmicultoras o los metales pesados de la minería son los causantes de los granos en el rostro de Adamary o del hongo que le aparece a, su hermana, Marypier. Lo que los afroecuatorianos del norte de Esmeraldas sí saben es que sus ríos están contaminados y que sufren las consecuencias de un proceso de marginación y exclusión social que ha durado décadas. Lo único que piden al gobierno es un sistema de agua potable y una remediación ambiental inmediata.

Fotos: Valeria Sorgato 

Esta nota ganó el Premio de Periodismo Ambiental 2016 organizado por la Revista Claves21. 

Tres claves para la sostenibilidad, según el teólogo Leonardo Boff

El teólogo y ecologista brasileño Leonardo Boff visitó la Argentina para presentar su libro más reciente, Una ética para la Madre Tierra, y brindó una conferencia junto al nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel. La charla se denominó «Crisis climática y crisis social: desafíos de América Latina» y fue organizada por el movimiento ambientalista 350.org. En esta nota, los aspectos más destacados del pensamiento ambiental de Leonardo Boff.

Leonardo Boff dio una conferencia en Buenos Aires junto a Adolfo Pérez Esquivel y Juan Pablo Olsson (350.org). Foto: Damián Profeta. Licencia: CC BY 2.0.

Leonardo Boff dio una conferencia en Buenos Aires junto a Adolfo Pérez Esquivel y Juan Pablo Olsson (350.org). Foto: Damián Profeta. Licencia: CC BY 2.0.

«Estamos en una especie de vuelo a ciegas: no sabemos hacia dónde vamos, y ya llegamos a un punto límite. La Tierra ha perdido su equilibrio. El calentamiento global es como la fiebre: un indicador de que hay una enfermedad. Si la humanidad no tiene una estrategia urgente, puede haber un colapso del sistema-vida«. Así describió Leonardo Boff el momento actual que atraviesa el planeta ante el desafío del cambio climático causado por los seres humanos.

La cultura del capital

Boff criticó con dureza lo que llama «la cultura del capital», que para el teólogo es «absolutamente materialista, individualista y produce injusticias sociales y ecológicas». Como ejemplo de ello, mencionó la situación que se vive en Brasil por la expansión descontrolada de la frontera agrícola: «Con el avance del  agronegocio se está desforestando la Amazonía. Con la deforestación disminuye la humedad y se producen sequías enormes. La sequía es una catástrofe social», enfatizó.

[su_note note_color=»#99CC00″ text_color=»#000000″ radius=»20″]»No tenemos que sentirnos condenados por este sistema».[/su_note]

Las tres categorías de la sustentabilidad, según Leonardo Boff

«El gran reto es superar la cultura del capital; es un imperativo ético», consideró, y enumeró tres categorías necesarias para ello:

  • El cuidado: es «la esencia de todos los seres vivos», explicó.
  • Corresponsabilidad colectiva por el futuro de la naturaleza.
  • La compasión, que se trata de «sentir la pasión del otro, respetarlo, no invadirlo, pero al mismo tiempo, no dejarlo solo».

«Vivimos tiempos dramáticos, pero no tenemos que sentirnos condenados por este sistema. Con el cuidado, la corresponsabilidad colectiva y la compasión podemos salvarnos», concluyó Boff.

[su_box title=»Movilización Global por la Desinversión» style=»soft» box_color=»#fdfaf0″ title_color=»#000000″ radius=»7″]El evento fue parte de las acciones de la Movilización Global por la Desinversión en Argentina. Esta campaña mundial señala que la crisis climática es resultado de la quema indiscriminada de combustibles fósiles y de la explotación irracional de recursos ambientales, llevada a cabo principalmente por los países más ricos.[/su_box]

 

 

La ONU premió al creador de Cascos Verdes

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) reconoció a 10 hombres y 10 mujeres de distintas partes del mundo por su aporte a la «prevención de la contaminación con mirada de género». Uno de los galardonados fue el argentino Javier Ureta Sáenz Peña, fundador de la ONG de educación ambiental Cascos Verdes y ex funcionario del Ministerio de Ambiente. 

Javier Ureta Sáenz Peña recibió el premio Pioneros de la igualdad de género por un futuro sin tóxicos. Foto: Javier Ureta.

Javier Ureta Sáenz Peña recibió el premio Pioneros de la igualdad de género por un futuro sin tóxicos. Foto: Javier Ureta.

La entrega del premio Pioneros de la igualdad de género por un futuro sin tóxicos se realizó en Ginebra, Suiza, en el marco de la Triple Convención de Basilea, Estocolmo y Rotterdam, que trata las políticas internacionales de uso y tratamiento de productos químicos y desechos peligrosos, de la que la Argentina forma parte.

“Es fundamental que todos incorporemos una mirada de inclusión de género en lo que hacemos; en este caso, en la prevención de la contaminación, pero es útil en todos los órdenes de nuestra vida. La inclusión nos enriquece a todos, potencia nuestro trabajo y mejora los resultados. Lo veo a diario, desde mi tarea como responsable de Cascos Verdes hasta mi trabajo en el diseño de políticas como funcionario público”, dijo al recibir el premio Javier Ureta, que hasta hace unos días se desempeñó en el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y ahora asumirá en la Comisión Nacional Asesora para la Integración de las Personas con Discapacidad (CONADIS).

Además, recibieron este reconocimiento profesionales de China, Brasil, Belice, Senegal, Suazilandia, Serbia, entre otros países.

A los 24 años, Javier Ureta fundó Cascos Verdes, donde personas con discapacidad intelectual trabajan para concientizar sobre la importancia de adoptar cambios positivos en nuestra vida cotidiana tendientes a mejorar la calidad ambiental. Es licenciado en Ciencias Ambientales y trabajo varios años en el Gobierno de la Ciudad en áreas vinculadas a las políticas de reciclado y de control ambiental.

Hasta hace unos días se desempeñó como Secretario de Control y Monitoreo Ambiental de la Nación, desde donde, entre otras acciones, impulsó la reforma de la Ley de Residuos Peligrosos.